El programa ‘La Aljorra 12-20. Jóvenes, Familias y Comunidad’ ha cerrado una intensa etapa de actividades después de siete meses en los que adolescentes, jóvenes y familias han compartido deporte, cultura, formación y espacios de convivencia con un objetivo común: ofrecer alternativas de ocio saludable y reforzar los vínculos dentro de la localidad.
La iniciativa, impulsada por el Plan Municipal de Prevención de Adicciones (PMAD) del Ayuntamiento de Cartagena y financiada con fondos de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas y aportación municipal, se ha desarrollado entre los meses de marzo y septiembre de 2026 y ha estado dirigida especialmente a jóvenes de entre 12 y 20 años y a sus familias.
Durante estos meses, el programa ha buscado ir más allá de ofrecer actividades puntuales. La intención ha sido crear espacios en los que los jóvenes pudieran relacionarse, aprender y disfrutar de su tiempo libre mientras desarrollaban habilidades personales y sociales y adquirían hábitos de vida saludables.
El resultado se traduce en 100 actuaciones desarrolladas durante fines de semana y un total de 314 horas de actividades. Una programación amplia que ha permitido a los participantes disfrutar de propuestas muy diferentes, desde una visita al Faro de Cabo de Palos y la asistencia a la Noche de los Museos hasta jornadas de piragua, natación en la piscina municipal, talleres familiares de cocina, danza y emociones o un taller de rap.
El ocio ha estado acompañado además por una importante labor preventiva. Jóvenes y familias han participado en sesiones destinadas a proporcionar herramientas frente a las adicciones y abordar cuestiones relacionadas con la educación, la convivencia familiar y la crianza positiva.
El programa puso su broche final en septiembre con una jornada de convivencia celebrada en el Centro Cívico de La Aljorra. Jóvenes y familias pudieron participar gratuitamente en talleres de robótica y nuevas tecnologías, tiro con arco, cocina solar, capoeira, coreografías y música, además de colaborar en la realización de un mural participativo y compartir una merienda.
La despedida del programa ha servido también para mostrar el trabajo realizado durante estos meses y, sobre todo, la importancia de generar espacios en los que los jóvenes puedan sentirse parte activa de su entorno.
‘La Aljorra 12-20’ ha implicado para ello no solo a adolescentes y familias, sino también a departamentos municipales, centros educativos, el centro de salud, la Mezquita, asociaciones de la zona y otros agentes locales. Una red que ha permitido convertir las actividades en algo más que una programación de fin de semana y avanzar hacia una comunidad más participativa y cohesionada.
El proyecto llega así a su final después de siete meses de actividad, pero deja detrás experiencias compartidas, nuevas relaciones y una idea que merece continuidad: ofrecer a los jóvenes alternativas para disfrutar de su tiempo libre también es una forma de prevenir, educar y construir comunidad.

