La ermita del Monte Calvario vuelve a mirar a Cartagena con su fachada renovada. Uno de los enclaves religiosos y paisajísticos más reconocibles de la ciudad ha culminado los trabajos de restauración de su exterior, una actuación destinada a recuperar el aspecto del templo y, sobre todo, a garantizar su conservación frente al paso del tiempo.
La intervención ha sido impulsada por el Ayuntamiento de Cartagena junto a la Cofradía de la Santísima Virgen de la Soledad y el párroco, sumando esfuerzos para proteger un lugar que trasciende su carácter religioso. El Monte Calvario forma parte desde hace generaciones de la memoria de muchos cartageneros, tanto por la devoción que despierta como por su privilegiada situación sobre la ciudad y las vistas que ofrece desde uno de sus puntos más elevados.
La finalización de las obras tendrá este domingo su celebración. La ermita acogerá una eucaristía con motivo de la restauración de la fachada, en la que feligreses, vecinos, miembros de la cofradía y autoridades participarán en la bendición e inauguración del renovado exterior del templo.
El concejal de Cultura, Ignacio Jáudenes, ha destacado precisamente ese vínculo que existe entre el santuario y Cartagena. “La ermita del Monte Calvario es uno de los lugares más especiales de Cartagena, por sus vistas, por su esencia y por toda la tradición que encierra”.
Jáudenes ha recordado también las diferentes actuaciones que se han realizado durante los últimos años para conservar el conjunto. El arreglo del suelo, la restauración de la campana y ahora la recuperación de la fachada forman parte de ese trabajo continuado.
“La alcaldesa quería, junto a la cofradía y al párroco, impulsar la restauración de esta maravillosa ermita. Ya se hizo el arreglo del suelo y de la campana, y este año se ha restaurado la fachada, que con mucho esfuerzo y trabajo por parte de la cofradía y de los feligreses luce como merece, para que la Madre de la Soledad bendiga a todos los cartageneros desde uno de los puntos más altos de la ciudad”, ha señalado el edil.
Los trabajos realizados no se han limitado a una mejora estética. El hermano mayor de la Cofradía del Cristo del Calvario y de la Virgen de la Soledad, José Antonio García Armero, ha explicado que la actuación ha obligado a intervenir en profundidad sobre la fachada hasta alcanzar su soporte principal.
“El trabajo que hemos realizado ha sido la restauración por completo de la fachada, llegando hasta el soporte principal y restaurándolo con medios manuales y auxiliares. Se le ha aplicado también una resina de puente de unión con una malla especial para que aguante el paso de los años y darle la grandeza que merece este santuario”, ha detallado.
La actuación permite así recuperar la solidez de la fachada y mejorar su resistencia, tratando de evitar que el deterioro vuelva a hacer necesaria una intervención importante a corto plazo. Un trabajo especialmente relevante en un edificio expuesto continuamente a las condiciones meteorológicas debido a su ubicación.
La restauración completa además otras actuaciones desarrolladas anteriormente en la ermita y su entorno. Además del suelo interior y la campana, se ha rehabilitado la puerta de acceso y se han realizado mejoras de acondicionamiento e iluminación en el monte, con el objetivo de facilitar un acceso más seguro y adecuado tanto para los devotos como para quienes ascienden hasta allí atraídos por el paisaje.
Porque subir al Monte Calvario nunca ha sido únicamente llegar hasta una ermita. Es contemplar Cartagena desde otra perspectiva y encontrarse con uno de esos rincones donde paisaje, historia y tradición se mezclan. Ahora, con su fachada nuevamente restaurada, el viejo santuario recupera parte del esplendor que merece y continúa vigilando la ciudad desde las alturas, como lleva haciendo durante generaciones.

