Hay nombramientos que van mucho más allá de una designación oficial. Algunos llevan detrás toda una vida de recuerdos, sentimientos, vivencias y una devoción que se transmite de generación en generación. Es el caso de Miguel Fernández Gómez, elegido pregonero de la Semana Santa de Cartagena de 2027, una responsabilidad que asumirá después de décadas estrechamente vinculado a las cofradías y a las procesiones de su ciudad.
La noticia le ha llegado a través de una llamada telefónica de la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, quien le ha comunicado personalmente su designación y le ha trasladado su enhorabuena. Será el próximo sábado 13 de febrero de 2027, primer sábado de Cuaresma, cuando Fernández Gómez suba al escenario del Auditorio y Palacio de Congresos El Batel para pronunciar unas palabras que, a buen seguro, estarán marcadas por su profundo conocimiento de la Semana Santa cartagenera y por una trayectoria en la que la tradición ocupa un lugar privilegiado.
La designación se ha dado a conocer durante la recepción mantenida por la alcaldesa con los hermanos mayores de las cuatro cofradías de la ciudad. El encuentro ha contado con la presencia del presidente de la Junta de Cofradías y hermano mayor marrajo, Francisco Pagán Martín-Portugués; el hermano mayor de la Cofradía California, Pedro Ayala; la hermana mayor del Resucitado, Marien García Boj; y el hermano mayor del Cristo del Socorro, Javier Pavía. También ha participado el concejal de Cultura, Ignacio Jáudenes.
Pero para comprender lo que significa este nombramiento hay que remontarse muchos años atrás, hasta los recuerdos de infancia de un cartagenero que encontró en su propia familia el primer vínculo con las procesiones.
Fue su abuela paterna, Ángeles Barba Balboa, quien sembró en él ese cariño especial por la Semana Santa. De su mano descubrió una tradición que no se limita a contemplar el paso de las imágenes por las calles, sino que encierra sentimientos, recuerdos familiares, historia y una forma muy particular de entender Cartagena. Aquellas primeras enseñanzas terminaron convirtiéndose en una vocación que ha acompañado a Miguel Fernández Gómez durante buena parte de su vida.
Su vinculación con la Cofradía Marraja se remonta a 1986, año en el que ingresó como hermano de patente. Desde entonces, su trayectoria ha estado ligada a numerosas responsabilidades dentro de la hermandad, hasta convertirse en una figura ampliamente conocedora de su organización y funcionamiento.
Actualmente desempeña las funciones de comisario de protocolo desde 2017, responsable de la organización de las procesiones marrajas desde 2020 y comisario cronista desde 2022. Tres responsabilidades que reflejan su implicación tanto en el desarrollo de los desfiles procesionales como en la conservación y divulgación de su historia.
Su participación, sin embargo, no se ha limitado a la Cofradía Marraja. A lo largo de los años también ha mantenido vínculos con las cofradías California, del Cristo del Socorro y del Resucitado, además de distintas agrupaciones marrajas, lo que le ha permitido conocer desde dentro buena parte de la riqueza y diversidad del mundo cofrade cartagenero.
En su recorrido hay una fecha que el propio Fernández Gómez recuerda con especial gratitud: 2005. Fue entonces cuando Francisco Pagán Martín-Portugués volvió a confiar en él y le animó a continuar su camino dentro de las cofradías. Un gesto que el futuro pregonero considera decisivo y que ahora adquiere un significado especial, al coincidir su nombramiento con la presidencia de la Junta de Cofradías del propio Pagán.
No será, además, la primera ocasión en la que tenga que dirigirse públicamente al mundo cofrade. En 2013 fue pregonero de la Cruz de Mayo del Socorro y de la Cruz de Mayo de la Marraja, y a lo largo de su trayectoria ha firmado numerosas crónicas y artículos relacionados con las tradiciones religiosas de Cartagena.
A esta faceta se suma una extensa carrera profesional vinculada al derecho, la docencia y, más recientemente, al patrimonio histórico.
Miguel Fernández Gómez es letrado consistorial de la Asesoría Jurídica del Ayuntamiento de Cartagena desde 2009, y ocupa la jefatura de lo Contencioso desde 2015. En febrero de 2025 incorporó a sus responsabilidades las funciones jurídicas relacionadas con el departamento de Patrimonio Arqueológico, un ámbito que conecta directamente con otra de sus grandes inquietudes: la historia y la conservación del legado cultural.
Licenciado en Derecho por la Universidad de Murcia en 1992, completó en 2025 el grado en Historia del Arte por la UNED y actualmente cursa un máster en Gestión del Patrimonio Cultural en esta misma universidad. También cuenta con una prolongada experiencia docente, tras haber impartido Derecho Mercantil en ISEN entre 2002 y 2017 y ejercer como profesor-tutor de la UNED en Cartagena desde 2002.
Su perfil reúne, por tanto, dos facetas que no siempre coinciden en una misma persona: el conocimiento académico y profesional del patrimonio y la experiencia de quien ha vivido durante décadas la Semana Santa desde el interior de sus cofradías.
Porque una cosa es conocer la historia de las procesiones y otra muy distinta haber participado durante tantos años en su preparación, en sus dificultades, en sus momentos de emoción y en ese trabajo silencioso que permite que, cada primavera, Cartagena vuelva a encontrarse con una de sus tradiciones más arraigadas.
El pregón de 2027 tendrá así como protagonista a un hombre que conoce la Semana Santa desde sus documentos y archivos, pero también desde las reuniones de hermandad, los preparativos procesionales y los recuerdos familiares que permanecen intactos con el paso del tiempo.
La elección de Fernández Gómez supone igualmente un reconocimiento a quienes dedican buena parte de su vida a mantener vivas unas tradiciones que forman parte de la identidad cultural de Cartagena y que necesitan tanto del esfuerzo colectivo como de la transmisión entre generaciones.
El próximo 13 de febrero, cuando se sitúe ante el público reunido en El Batel, Miguel Fernández Gómez tendrá por delante la responsabilidad de anunciar una nueva Semana Santa. Lo hará con el bagaje de cuarenta años como hermano marrajo y con la experiencia acumulada en distintas responsabilidades cofrades.
Y, aunque todavía queda por conocer el contenido de su pregón, hay una presencia que difícilmente faltará en sus recuerdos: la de aquella abuela, Ángeles Barba Balboa, que un día le enseñó a querer las procesiones de Cartagena sin imaginar que, décadas después, su nieto sería el encargado de anunciarlas a toda la ciudad.
Porque la Semana Santa también se construye así, con pequeñas historias familiares que terminan formando parte de la gran historia de Cartagena.

