El final del verano vuelve a dejar su huella en el mercado laboral de Cartagena. El municipio cerró septiembre con 12.027 personas inscritas como demandantes de empleo, 224 más que en agosto, cuando se contabilizaron 11.803. El incremento mensual se sitúa así en torno al 1,9%, aunque el desempleo continúa en niveles sensiblemente inferiores a los registrados en años anteriores.
El aumento coincide con el cierre de buena parte de la temporada alta y se concentra principalmente en el sector servicios, tradicionalmente más expuesto a las oscilaciones del empleo vinculadas al turismo y a la actividad estival. También crece entre las personas sin actividad anterior. Por el contrario, agricultura, industria y construcción redujeron sus cifras de desempleo durante septiembre.
La evolución de los últimos años muestra, además, que el habitual golpe que supone el final del verano para el empleo cartagenero está perdiendo intensidad. El concejal de Empleo, Álvaro Valdés, señala que sigue existiendo un componente estacional evidente debido al peso del litoral y del turismo de sol y playa, pero sostiene que los repuntes posteriores al verano son ahora «mucho más suaves que hace unos años» y parten de niveles de desempleo más bajos.
Los servicios permiten observar con claridad esa tendencia. En septiembre de 2023 el sector superaba los 9.400 desempleados. Un año después la cifra había descendido hasta aproximadamente 8.700, mientras que en septiembre de 2025 rondaba los 8.300. Este septiembre se sitúa en torno a 8.200 parados, lo que supone una reducción superior a 1.200 personas en apenas tres años, alrededor de un 13%.
También se ha reducido el denominado rebote estacional que se produce entre julio y octubre. En 2023 ese periodo dejó un incremento de 511 desempleados, mientras que en 2024 fueron 467 y en 2025 se quedó en 266. En apenas dos años, por tanto, el impacto del final de la temporada alta se redujo prácticamente a la mitad.
Valdés considera que el objetivo no debe ser esperar la desaparición de la estacionalidad, algo difícil en un municipio con una importante actividad turística ligada a sus playas, sino conseguir que el empleo tenga una mayor continuidad durante los doce meses del año.
«Lo que estamos consiguiendo es que cada vez haya más actividad y más empleo durante el resto del año», afirma el edil, que relaciona esta evolución con el crecimiento de Cartagena como destino urbano, apoyado en el patrimonio histórico, la cultura, los cruceros, la gastronomía, los congresos y la celebración de eventos capaces de atraer visitantes más allá de los meses puramente estivales.
La comparación a medio plazo ofrece igualmente una fotografía favorable. Desde junio de 2023, el desempleo se ha reducido en Cartagena en más de 2.000 personas, cerca de un 15%. Si la referencia se amplía hasta junio de 2019, el descenso supera las 3.100 personas y el 20%.
El mercado laboral cartagenero mantiene, por tanto, una asignatura pendiente con la estacionalidad, pero septiembre vuelve a mostrar una diferencia respecto a lo que ocurría hace unos años: termina el verano, aumenta el paro, pero el golpe es menor y se produce sobre una cifra global de desempleados considerablemente más baja.
«Tenemos que seguir trabajando porque el objetivo es que cada vez haya más cartageneros trabajando y menos buscando empleo», señala Valdés, quien considera que los datos muestran que el mercado laboral local está soportando mejor el final de las temporadas altas.
Los 12.027 desempleados con los que Cartagena cierra septiembre rompen así la bajada asociada a los meses de mayor actividad turística, pero mantienen al municipio lejos de las cifras que registraba al comienzo de la actual legislatura y, todavía más, de las contabilizadas hace siete años.


