Cartagena ha vuelto a mirar este sábado hacia una de las señas de identidad que más profundamente han marcado su historia. La explanada del puerto ha acogido una solemne Jura de Bandera para personal civil, una ceremonia en la que ciudadanos, autoridades y representantes de la sociedad cartagenera han mostrado públicamente su compromiso con España y con los valores constitucionales, con el submarino S-81 Isaac Peral como imponente telón de fondo.
Entre los jurandos se encontraba la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, quien ha destacado el significado de un acto que, más allá del protocolo militar, supone una expresión pública de adhesión a la Constitución, al Rey y a los principios democráticos.
«Lo que hemos pronunciado hoy es, precisamente, una promesa de lealtad. Lealtad a España, a nuestra Constitución y a los valores que en ella compartimos: la libertad, la justicia y la igualdad», ha señalado Arroyo, incidiendo en que la defensa de estos principios no corresponde únicamente a las Fuerzas Armadas, sino que forma parte de la responsabilidad cotidiana de todos los ciudadanos.
La alcaldesa ha asegurado que son «miles los ciudadanos» que sienten la necesidad de manifestar su compromiso con el Rey, España, sus fronteras, la legalidad, la separación de poderes, el pluralismo y la libertad.
La ceremonia ha estado copresidida por el almirante jefe del Arsenal de Cartagena, Alejandro Cuerda, y la propia alcaldesa, y ha reunido a autoridades civiles y militares, representantes de diferentes ámbitos de la sociedad cartagenera y miembros de la Corporación municipal. Entre ellos se encontraban los portavoces municipales Jesús Giménez, Gonzalo López y Manuel Torres.
La imagen del S-81 Isaac Peral junto a la ceremonia ha adquirido un especial protagonismo coincidiendo con el 175 aniversario del nacimiento del inventor cartagenero. Arroyo ha aprovechado la presencia del submarino para reivindicar la figura de Isaac Peral no solo como uno de los grandes nombres de la historia de Cartagena, sino también como ejemplo de la ciudad que aspira a mirar hacia el futuro.
«Peral fue un ingeniero brillante, un hombre que miraba al futuro. Pero antes que ingeniero visionario, Peral fue marino y, por tanto, un hombre comprometido con España», ha afirmado.
Para la alcaldesa, la figura de Peral reúne dos ideas que considera fundamentales para Cartagena: mantener su vinculación histórica con España y su marco constitucional y, al mismo tiempo, avanzar como una ciudad vinculada a la tecnología, la universidad, la investigación y las nuevas industrias. El inventor llevó en su momento a España a la vanguardia de la navegación submarina y hoy su legado vuelve a estar presente en una ciudad que quiere reforzar su perfil tecnológico e industrial.
La jornada ha tenido además un marcado componente histórico al coincidir con la conmemoración de los 300 años de la creación de los Departamentos Marítimos. Tres siglos de una relación que ha condicionado profundamente el desarrollo económico, industrial, social y hasta urbanístico de Cartagena.
Arroyo ha recordado que la ciudad y la Armada han caminado juntas durante buena parte de su historia y que la creación y posterior desarrollo del Arsenal impulsaron una actividad industrial que continúa siendo una pieza fundamental para entender la Cartagena actual y sus perspectivas de futuro.
El almirante jefe del Arsenal ha puesto el acento en la dimensión marítima de España y en el trabajo que desarrolla diariamente la Armada dentro y fuera de las aguas nacionales. Según ha explicado, una media de 3.500 marinos permanece cada día en la mar desempeñando labores que abarcan desde la protección de las aguas españolas y del tráfico mercante y pesquero hasta las misiones internacionales o el apoyo a la comunidad científica en la Antártida.
Alejandro Cuerda también ha reivindicado los tres siglos de relación entre Cartagena y la Armada, durante los cuales miles de cartageneros han desarrollado su vida profesional en el Arsenal, mientras generaciones de marinos llegados desde otros lugares han terminado estableciéndose en la ciudad y formando aquí sus familias.
«No se entiende Cartagena sin la Armada, ni la Armada sin Cartagena», ha resumido el almirante.
Y precisamente a pocos metros de los participantes se encontraba una de las imágenes que mejor representa esa relación entre pasado, presente y futuro: el S-81 Isaac Peral. El almirante ha destacado que el diseño y la construcción en Cartagena de un submarino de estas características constituyen una demostración de la capacidad tecnológica e industrial española y un desafío que está al alcance de un reducido número de países.
La Jura de Bandera ha dejado así una estampa especialmente simbólica en el puerto: ciudadanos jurando ante la enseña nacional, la Armada y Cartagena celebrando tres siglos de historia compartida y, al fondo, un submarino que lleva el nombre del cartagenero que hace más de un siglo imaginó el futuro bajo el mar.




