Carmen Conde volverá a entrar en las aulas. Y esta vez lo hará para quedarse en la memoria de miles de estudiantes. La escritora cartagenera será, por primera vez, una de las lecturas obligatorias de la PAU durante el curso 2026-2027 dentro de la materia de Lengua Castellana y Literatura, compartiendo programa con nombres fundamentales de nuestras letras como Miguel Hernández, Carmen Laforet y Federico García Lorca.
La incorporación supone mucho más que añadir un nuevo nombre a un temario. Significa que miles de jóvenes tendrán que abrir sus libros, detenerse en sus versos y descubrir a una mujer que escribió desde Cartagena para ocupar un lugar propio en la literatura española del siglo XX. Una autora que abrió puertas cuando muchas permanecían cerradas para las mujeres y cuya trayectoria terminó llevándola hasta la Real Academia Española.
La elección llega, además, en un año especialmente simbólico. Se cumplen 30 años de la muerte de Carmen Conde y tres décadas de la creación del Patronato Carmen Conde-Antonio Oliver, la institución que conserva, estudia y difunde un legado literario y documental estrechamente unido a Cartagena.
La alcaldesa, Noelia Arroyo, ha celebrado que la poeta llegue ahora a las nuevas generaciones a través de las aulas. «Ojalá los jóvenes puedan enamorarse, aún más si cabe, de Carmen Conde, de su obra, de lo que significó en un momento en el que abrió camino y rompió techos», ha señalado.
Y los rompió de verdad. Carmen Conde fue la primera mujer elegida académica de número de la Real Academia Española y desarrolló una extensa trayectoria literaria en la que la poesía ocupa un lugar esencial. Su historia tampoco puede separarse de Cartagena. Junto a Antonio Oliver impulsó iniciativas culturales y educativas como la Universidad Popular y dejó una huella que continúa presente en la ciudad muchas décadas después.
Para que el encuentro entre los estudiantes y la poeta no se limite a memorizar nombres, fechas y poemas para un examen, el Patronato Carmen Conde-Antonio Oliver ha preparado una «Antología poética comentada de Carmen Conde», concebida específicamente para ayudar a preparar la PAU.
El material reúne una aproximación a su biografía, el contexto histórico y literario en el que desarrolló su obra y comentarios de los poemas seleccionados siguiendo el modelo de la prueba. Tanto estudiantes como profesores podrán acceder gratuitamente a estos contenidos a través de la página web del Patronato.
La gratuidad pretende que ningún alumno tenga que pagar para disponer del material necesario para estudiar a la escritora. En su preparación también han participado los profesionales del Centro de Proceso de Datos municipal, con el objetivo de conseguir documentos de calidad, accesibles y sencillos de consultar.
El director del Patronato, Fran Garcerá, ha resumido la importancia de este paso con una frase sencilla: «Carmen Conde es marca Cartagena». Para Garcerá, la entrada en la PAU permitirá que los alumnos conozcan a una autora «de primera fila» y supone también el reconocimiento al trabajo realizado durante treinta años para conservar y divulgar su legado.
Ese patrimonio constituye hoy uno de los grandes tesoros documentales vinculados a una escritora española. El Patronato conserva en Cartagena un extraordinario archivo dedicado a Carmen Conde, fruto tanto de la dimensión de su trayectoria como del trabajo desarrollado durante décadas para impedir que cartas, manuscritos, fotografías, libros y documentos acabaran dispersándose o desapareciendo.
Ahora una parte de todo aquel universo llegará a las mesas de estudio de miles de jóvenes. Algunos leerán a Carmen Conde porque entra en el examen. Otros quizá la descubran por primera vez y continúen leyéndola después de la PAU. Y ahí está probablemente el verdadero valor de la decisión: conseguir que una obra escrita hace décadas encuentre nuevos lectores que todavía no habían nacido cuando murió su autora.
Su incorporación refuerza también la apuesta de Cartagena por reivindicar su patrimonio literario a través del Patronato, el Premio Antonio Oliver, los premios Mandarache y Hache, la Feria del Libro y la red municipal de bibliotecas.
El Patronato ofrecerá además charlas en colegios e institutos para acercar la figura y la obra de Carmen Conde directamente al alumnado. Los centros educativos interesados podrán solicitarlas a través del correo carmenconde@ayto-cartagena.es.
Treinta años después de su muerte, Carmen Conde regresa así a las aulas. No como una figura encerrada en una vitrina ni como un nombre que pertenece únicamente a la historia cultural de Cartagena, sino como una poeta que tendrá que ser leída, interpretada y discutida por una nueva generación.
Quizá esa sea una de las mejores formas de conservar un legado literario: no limitarse a guardarlo, sino conseguir que vuelva a abrirse un libro. Y que alguien, con diecisiete o dieciocho años y un examen en el horizonte, descubra por primera vez los versos de aquella mujer nacida en Cartagena que terminó ocupando un sillón en la Real Academia Española.

