Cartagena se prepara para despedir por todo lo alto una nueva edición de su Jazz Festival, y lo hará con una de esas jornadas que prometen quedarse grabadas en la memoria de los aficionados a la buena música. Este domingo 8 de noviembre, el auditorio El Batel se convertirá en el epicentro del jazz contemporáneo con la actuación conjunta de Kurt Elling y Yellowjackets, dos auténticos referentes internacionales que compartirán escenario a partir de las 19:00 horas. Pero la fiesta comenzará mucho antes, porque Tito Ramírez pondrá a bailar al público desde las 12:30 horas en la terraza del auditorio.
Hay conciertos que se disfrutan y otros que se convierten en acontecimientos. La unión de Kurt Elling, una de las voces más extraordinarias del jazz actual, con Yellowjackets, una formación que lleva décadas demostrando que la creatividad no entiende de edades, pertenece sin duda a esa segunda categoría. Una combinación de talento, elegancia, improvisación y complicidad musical que promete ofrecer una velada difícil de olvidar.
Kurt Elling no necesita demasiadas presentaciones entre quienes conocen los secretos del jazz. Ganador de dos premios Grammy, el vocalista estadounidense ha construido una carrera en la que su voz se ha convertido en un instrumento más, capaz de recorrer melodías imposibles, reinventar clásicos y explorar territorios musicales que otros ni siquiera se atreverían a imaginar. Su capacidad interpretativa y su permanente inquietud artística le han valido reconocimientos internacionales como el Prix du Jazz Vocal, el Echo alemán o el Edison holandés.
Lo verdaderamente fascinante de Elling es que, después de tantos años sobre los escenarios, continúa cantando con la curiosidad de quien acaba de descubrir la música. Su virtuosismo vocal, su sensibilidad y esa particular manera de jugar con los ritmos y las palabras lo han situado entre los grandes nombres del género, convirtiendo cada actuación en una experiencia diferente.
Y si hablamos de músicos que han sabido desafiar el paso del tiempo, resulta imposible no detenerse en Yellowjackets. Con más de cinco décadas de trayectoria, esta formación estadounidense ha conseguido algo que parece sencillo, pero que muy pocos logran: mantenerse fiel a su personalidad sin dejar de evolucionar. Su música es una conversación permanente entre el jazz, el funk, los ritmos contemporáneos y una improvisación que surge de la extraordinaria conexión entre sus integrantes.
Su vigésimo séptimo trabajo discográfico, Fasten Up, publicado en 2025, demuestra que Yellowjackets sigue teniendo mucho que contar. Lejos de vivir de los éxitos del pasado, el cuarteto continúa explorando nuevas posibilidades sonoras, manteniendo esa mezcla de sofisticación y energía que lo ha convertido en una referencia imprescindible del jazz internacional.
La combinación de ambas propuestas sobre el escenario de El Batel representa uno de los grandes atractivos de esta edición del festival. La poderosa personalidad vocal de Elling y la precisión instrumental de Yellowjackets prometen encontrarse en un espectáculo donde la improvisación tendrá tanto protagonismo como las composiciones y donde, como sucede con el mejor jazz, nada estará completamente escrito.
Pero Cartagena no tendrá que esperar hasta la tarde para empezar a mover los pies. A las 12:30 horas, la terraza de El Batel recibirá a Tito Ramírez, un artista que parece haber encontrado una máquina del tiempo musical con la que viajar por los sonidos más irresistibles del siglo pasado y traerlos al presente con una personalidad absolutamente arrolladora.
Conocido por su particular universo sonoro y por una puesta en escena cargada de misterio, descaro y ritmo, Tito Ramírez llegará con Sonido Conquistador, un trabajo compuesto por nueve canciones que son una auténtica invitación al baile. Mambo, chachachá, boogaloo, rumba, copla, cumbia, latin soul y otros ritmos tropicales se mezclan en una propuesta donde quedarse quieto parece prácticamente imposible.
Su historia musical tiene, además, ese punto de leyenda que tanto gusta a los aficionados a los discos. En 2016 apareció en escena con el single Lonelyman, publicado prácticamente sin información sobre su autor. Aquella misteriosa grabación despertó todo tipo de especulaciones: algunos llegaron a pensar que se trataba de una antigua estrella olvidada que alguien había rescatado del pasado. El disco se agotó en apenas tres días y sus copias alcanzaron precios sorprendentes en el mercado de coleccionistas.
Desde entonces, Tito Ramírez ha seguido construyendo una personalidad artística inconfundible, en la que conviven la estética retro, los ritmos latinos y una energía escénica capaz de transformar cualquier concierto en una celebración colectiva.
El Cartagena Jazz Festival propone así un domingo para disfrutar de la música desde el mediodía hasta la noche, con dos ambientes muy diferentes, pero unidos por una misma filosofía: dejarse llevar por el ritmo y descubrir que la música en directo continúa siendo una de las experiencias culturales más emocionantes.
La cita con Tito Ramírez será a las 12:30 horas en la terraza de El Batel, mientras que Kurt Elling y Yellowjackets compartirán escenario a las 19:00 horas en el auditorio. Toda la programación y la venta de entradas se encuentran disponibles en jazz.cartagena.es.
Porque hay domingos para descansar y otros para dejarse conquistar por la música. Y este 8 de noviembre, Cartagena tiene una cita con el jazz que merece la pena disfrutar.

