Hay músicos que interpretan jazz y otros que forman parte de su historia. Kenny Barron pertenece, sin discusión, a los segundos. Este sábado 7 de noviembre, el Cartagena Jazz Festival tiene una cita con uno de esos artistas que no necesitan grandes artificios para emocionar. Basta un piano, unas cuantas notas y más de seis décadas de talento para demostrar por qué sigue siendo uno de los grandes maestros del género.
El auditorio El Batel abrirá sus puertas a las 20:00 horas para recibir a este auténtico gigante del piano, protagonista de uno de los conciertos más esperados de la 45ª edición del Cartagena Jazz Festival, organizado por el Ayuntamiento de Cartagena. Una oportunidad extraordinaria para disfrutar de un músico cuya trayectoria está escrita con letras de oro en la historia del jazz. Las entradas están disponibles en jazz.cartagena.es.
Nacido musicalmente en Filadelfia, una ciudad que ha regalado al mundo algunos de los grandes nombres del género, Kenny Barron ha compartido escenario y estudio con auténticas leyendas como Dizzy Gillespie, Yusef Lateef, James Moody, Freddie Hubbard, Stanley Turrentine y Milt Jackson. Una nómina de compañeros que podría parecer el cartel de un festival imposible, pero que en su caso constituye simplemente parte de una carrera extraordinaria.
Y es que Barron no es únicamente un pianista virtuoso. Es uno de esos músicos capaces de hacer que lo difícil parezca sencillo, que una improvisación se convierta en una conversación íntima con el público y que cada nota encuentre su lugar exacto. Su elegancia, sensibilidad y extraordinaria capacidad creativa lo han convertido en una referencia imprescindible para varias generaciones de pianistas, entre ellos Danilo Pérez, Benny Green, Cyrus Chestnut y Eric Reed.
Durante las últimas décadas ha mantenido una intensa actividad al frente de su trío, además de colaborar con figuras como Dave Holland y participar en proyectos internacionales que han demostrado que su curiosidad musical continúa intacta. Porque, pese a su dilatada trayectoria, Kenny Barron sigue explorando nuevos caminos sin perder jamás el respeto por la tradición. Y precisamente ahí reside buena parte de su grandeza.
Pero la jornada del sábado no se limitará al escenario de El Batel. El jazz también saldrá a la calle, o mejor dicho, al jardín, para demostrar que esta música puede disfrutarse sin necesidad de grandes auditorios ni entradas de pago.
El jardín del Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy acogerá dos conciertos gratuitos, coincidiendo con la celebración de la primera edición del Mercado del Luzzy, una iniciativa que acercará el arte contemporáneo al público y que encontrará en la música en directo uno de sus grandes atractivos.
La primera actuación comenzará a las 11:30 horas con Mood Swing, un cuarteto que recupera el espíritu más alegre y desenfadado del swing. Su repertorio viajará por los grandes clásicos del American Songbook, el boogie-woogie y el rhythm & blues, sin olvidarse de reinterpretar canciones conocidas del pop y el rock. Una propuesta perfecta para quienes disfrutan de ese jazz que invita a mover los pies casi sin darse cuenta.
Una hora después, a las 12:30 horas, llegará el turno de Gata Brass Band, una formación procedente de Almería que promete transformar el jardín del Luzzy en una auténtica fiesta musical. Su propuesta mezcla el funk con los ritmos de las bandas de Nueva Orleans, incorporando influencias latinas, españolas, rockeras y electrónicas.
Con una combinación explosiva de instrumentos de viento, percusión, beatbox y voz soul, Gata Brass Band apuesta por un directo enérgico, divertido y participativo, de esos en los que resulta complicado permanecer quieto. Una manera diferente de acercarse al jazz, alejada de los tópicos que todavía lo presentan como una música reservada a unos pocos entendidos.
La presencia de Kenny Barron y estos conciertos gratuitos forman parte de una programación que está convirtiendo noviembre en un mes especialmente atractivo para los aficionados a la música en Cartagena.
El 45º Cartagena Jazz Festival reúne propuestas de estilos y generaciones muy diferentes, desde figuras consagradas hasta formaciones que están renovando el lenguaje del género. Durante estos primeros días de noviembre, nombres como The Yellowjackets o Nubiyan Twist comparten protagonismo en una edición que apuesta por la diversidad y por demostrar que el jazz continúa evolucionando.
Y todavía queda mucho por escuchar. El festival prolongará su programación hasta el 15 de noviembre, con artistas como Rocío Márquez, Rita Payés & Lucía Fumero, Samara Joy, Nacho Vegas y La Perra Blanco, entre otras propuestas que amplían las fronteras musicales de una cita ya consolidada en el calendario cultural cartagenero.
Cartagena tiene este sábado una oportunidad de esas que conviene aprovechar. Por la mañana, el jazz se mezclará con el ambiente del Luzzy, el arte y los ritmos festivos. Por la noche, el escenario de El Batel quedará en manos de un músico que ha dedicado prácticamente toda su vida a convertir las teclas blancas y negras de un piano en emociones.
Porque las modas musicales van y vienen, pero los grandes maestros permanecen. Y Kenny Barron es, sencillamente, uno de ellos.

