El Ayuntamiento de Cartagena avanza en su estrategia para ampliar la oferta residencial del municipio con la movilización de nuevos suelos y la recuperación de parcelas que permanecían sin desarrollar desde hace años. Una de las principales actuaciones se concentra en el Casco Histórico, donde el Consistorio ha conseguido desbloquear 40 solares que ya cuentan con licencia para la construcción de 254 nuevas viviendas.
Esta actuación se suma a las previsiones contempladas en el nuevo Plan General de Ordenación Urbana, actualmente en su última fase de exposición pública antes de continuar su tramitación para la aprobación definitiva. Según los datos municipales, el nuevo planeamiento habilita suelo con capacidad para albergar más de 100.000 viviendas en diferentes puntos del término municipal.
La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, ha defendido estas medidas durante la inauguración de una exposición dedicada a la arquitectura en la ciudad, señalando que el acceso a la vivienda exige actuaciones que permitan incrementar la oferta y facilitar especialmente el acceso a jóvenes y familias de clase media.
“Desde el Ayuntamiento hemos dado pasos valientes, innovadores y disruptivos para aumentar la oferta y movilizar suelo, no solo para crear viviendas, sino viviendas asequibles y apropiadas para la clase media y los jóvenes”, ha señalado Arroyo.
La alcaldesa ha explicado que el futuro Plan General pretende combinar el crecimiento residencial con un modelo urbano basado en espacios de calidad, zonas de convivencia y criterios paisajísticos. El objetivo, según ha indicado, es que la creación de nuevas viviendas vaya acompañada de entornos adaptados a las necesidades actuales de los ciudadanos.
Una parte importante de esta política municipal se centra en la iniciativa para transformar “solares en hogares”, especialmente en el centro histórico. Las medidas de flexibilización urbanística y los cambios introducidos en la gestión arqueológica han permitido avanzar en parcelas que permanecían paralizadas desde hacía años.
“Donde durante años hemos tenido solares vacíos que teníamos enrocados, queremos que vuelva a haber edificios, vecinos y vida. Ya hemos dado licencia en 40 solares para construir 254 viviendas”, ha afirmado Arroyo.
La regidora también ha destacado la colaboración entre el Ayuntamiento, la Comunidad Autónoma, los profesionales de la arquitectura y la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) para agilizar proyectos sin renunciar a la protección del patrimonio histórico y arqueológico de la ciudad.
En este ámbito, ha recordado la cooperación con la Escuela Técnica Superior de Arquitectura y Edificación y la Cátedra de Historia y Patrimonio, de la que han surgido iniciativas como el Plan Teselas, destinado a mejorar las zonas de sombra de la calle del Carmen, o la futura transformación de la Plaza del Lago en Plaza de la Cultura.
El consejero de Infraestructuras y Desarrollo Territorial, Jorge García Montoro, ha destacado también las posibilidades que ofrece la normativa autonómica de vivienda asequible para aquellas parcelas en las que aparecen restos arqueológicos, una circunstancia especialmente relevante en una ciudad con la riqueza patrimonial de Cartagena.
Según García Montoro, el Decreto-Ley de Vivienda Asequible permite compatibilizar la conservación de estos restos con el aprovechamiento residencial de las parcelas y el incremento de la capacidad de edificación.
Las declaraciones se han realizado durante la apertura de la exposición itinerante de los XXIII Premios de Arquitectura, instalada en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura y Edificación del Edificio CIM de la UPCT, coincidiendo con la celebración del Día Mundial de la Arquitectura.
La muestra reúne algunos de los proyectos y actuaciones reconocidos en la última edición de estos premios y acerca a estudiantes y ciudadanos diferentes ejemplos de arquitectura contemporánea y del trabajo desarrollado por los profesionales del sector.
La llegada de la exposición a Cartagena sirve además como escenario para poner sobre la mesa uno de los principales desafíos urbanos de los próximos años: conseguir que el crecimiento residencial, la protección del patrimonio y la recuperación del Casco Histórico avancen de la mano, devolviendo habitantes y actividad a espacios que durante demasiado tiempo han permanecido vacíos.

