En este verano que termina hemos pasado unos días repletos de verdadero disfrute en todos los sentidos gracias a conferencias, gastronomía, cultura, distinciones, música, flamenco y, también, muy buenos encuentros con grandes amigos en la ciudad hermana de La Unión. Uno de estos días coincidí, en el Barrio del Garbanzal y en la recientemente inaugurada Taberna La Tienda de Solita, con unos buenos amigos de Cartagena inmersos en negocios de mecanizados y montajes con sede en el Polígono Industrial Lo Tacón.
En dicho local disfrutamos de unas anchoas con mantequilla sobre pan de cristal y un vino José Pariente recomendado por José María, que sirvieron para compartir mesa. Se incorporó al desayuno Lydia Martín. Llegó a tan acogedora bodega y con ella mantuvimos una amena tertulia. Una vez que arribó y, como allí se tapea de verdadero lujo, continuamos con algunas delicatessen más.
Lydia Martín es periodista, comunicadora y presentadora. Asimismo, lleva desde los seis años encima del escenario y, desde los doce, escribiendo sus propias canciones. Ya acumula cuatro trabajos en su trayectoria – siendo el último y de gran éxito ‘La Noria’ – que le han llevado a actuar en reconocidas salas de toda la geografía española y distribuir su música en plataformas digitales y tiendas físicas. Con un estilo pop que absorbe ligeros matices del pop-rock, se caracteriza por la potencia de su voz y una gran energía sobre el escenario que la hace capaz de conectar con el público a través de melodías pegadizas que enganchan desde la primera escucha. El último capítulo de su gran éxito es ‘Viento a Favor’ donde Lydia, con el pop como base y aires latinos, marca un antes y un después en su música. Su letra reflexiona sobre los refranes populares para no tomárnoslos al pie de la letra y poder usarlos para fortalecernos y cumplir nuestros sueños.
La polifacética Lydia también cuenta con una novela publicada, ‘Puzle’, que vio la luz en 2021. Asimismo, es promotora de iniciativas culturales como la gala «Ellas, artistas» a favor de las personas con fibromialgia de Cartagena y Comarca. Es también especialista en Inteligencia Emocional desde el ámbito de la comunicación realizando talleres para ayudar a comprender las emociones a través de las palabras, habiendo trabajado para la Agencia de Desarrollo Local y Empleo (ADLE) y la Universidad Popular de Cartagena. Desde hace casi diez años está vinculada a este periódico y su firma se puede ver en algunas de sus páginas.
Su faceta musical y promotora la compatibiliza con la periodística. Ha trabajado tanto en televisión como en medios online y offline, además de ser presentadora de eventos e iniciativas culturales. Desde hace seis años es la jefa de prensa del Festival Internacional del Cante de las Minas el cual presentó hace dos ediciones, consiguiendo que el evento registrara el mayor impacto mediático de toda su historia hasta el 2024.
Y como no hay una sin dos entró en la bodega mi amigo Pablo Martínez, gran gestor inmobiliario y de desarrollos urbanísticos. Vino acompañado de su hijo Luis el cual, ya sea por coincidencias de la vida, finalizó la carrera de percusionista y se presentará en breve al festival para optar al premio ‘Bordón Minero’. Este joven valor en alza es nieto del gran profesor cartagenero don Luis Martínez Valero que, a pesar de ser Licenciado en Derecho, su amor a las matemáticas le llevó a ser profesor de miles de cartageneros en su «muy particular» academia. Fue profesor en esta especialidad en el Patronato, en San Miguel y en Maristas, y director de la desaparecida Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM).
Su nieto Luis Martínez nació en 2001. Es un joven músico que, desde muy temprana edad, se ha dedicado a este arte. Su pasión comenzó con la batería en la escuela Alter Musici. Desde esos primeros pasos, Luis ha demostrado un compromiso inquebrantable con su pasión lo que le ha llevado a convertirse en un destacado percusionista en el ámbito musical. Su carrera musical dio un giro significativo cuando se unió a la Unión Musical Cartagonova bajo la dirección del talentoso maestro Jaime Belda. Esta experiencia le permitió no solo perfeccionar sus habilidades sino también sumergirse en el mundo de la música en grupo. Sin embargo, su deseo de crecer y aprender más lo llevó a ingresar en el Conservatorio donde comenzó a explorar el fascinante mundo de la percusión descubriendo su verdadero fervor por la música, lo que le motivó a seguir su sueño en el Conservatorio Superior de Granada.
Luis ha cosechado muchos premios con su marimba, siendo unos de los hitos más emocionantes en su carrera su participación como timbalero en la actuación de Shakira en los ‘Latin Grammy 2023′. Esta experiencia fue un gran impulso para su vocación y le abrió nuevas puertas en el mundo de la música. Inició una campaña de crowdfunding en la plataforma ‘GoFundMe‘ para recaudar fondos con la que pudo adquirir una marimba más grande y, así, poder continuar creciendo hacia el éxito para cumplir sus objetivos.
¿Y qué mejor manera tuvimos de terminar este encuentro entre artistas que realizarlo en torno a una buena mesa de la Taberna Tienda de Solita? Este restaurante – que fue tienda durante toda su vida – cerró en 2011, siendo la última tienda de las seis que había en el pueblo. El empresario Juan Antonio Pérez la compró como homenaje a sus padres José y Solita, los cuales la regentaron hasta el 2003, convirtiéndola en esta singular taberna y respetando su mobiliario de época, maquinaria antigua, artesonado e instalaciones.
El jefe de sala, José María, nos recomendó un menú muy especial del cual disfrutamos y mucho. Empezamos con la típica ensalada ‘Malacate’ especial de la casa, nombrada así en homenaje a esta máquina minera que conservan en el local. Continuamos con canelones de carrillera con foie y cebolla caramelizada. El siguiente plato fue un guiño al mar con una Mousse de merluza con pan de cristal, excelente. Les tocó el momento a unos boquerones limpios a la andaluza, medianos y de dos bocados. El chef envió unas almejas al estilo Maruja con un fondo para mojar pan de molla y dejar el plato más que limpio. Unos calamares de potera a la andaluza dieron paso al plato final: una grandiosa fuente de chuletas de cordero segureño a la parrilla acompañadas de patatas a lo pobre, champiñones y pimientos de Gernika «pimientos que ninguno pica». Todo regado con un godello Gaba Do Xil y un tinto tempranillo de Teófilo Reyes. El postre fueron unas fresas borrachas acompañadas de tarta de queso casera.
Y después de tan extraordinaria velada termino con esta reflexión: «La gente débil, se venga. La gente fuerte, perdona. La gente inteligente, ignora». Dicho queda.

