La peluquería infantil La Terrible Fifi, situada en el Barrio Peral de Cartagena, celebra sus 11 años de trayectoria con una iniciativa muy especial coincidiendo con las fiestas de Carthagineses y Romanos: el sorteo de un corte de pelo gratuito para uno de los pequeños de la casa.
Al frente de este proyecto se encuentra Ana, conocida como Fifi, que durante más de una década ha convertido su establecimiento en un espacio pensado especialmente para los niños. Aquí, cortarse el pelo pretende ser mucho más que sentarse delante de un espejo, con un ambiente preparado para que los peques estén cómodos, se diviertan y afronten con naturalidad un momento que para algunos puede generar ciertos nervios.
Coches, juegos y numerosos detalles forman parte de una peluquería donde los verdaderos protagonistas son los niños. La paciencia, el trato cercano y el cariño forman parte de la filosofía con la que Fifi lleva trabajando desde que comenzó esta aventura hace ya 11 años.
El establecimiento también se ha adaptado a las nuevas tecnologías y dispone de su propia aplicación, desde la que los clientes pueden gestionar de una manera sencilla y cómoda los servicios de la peluquería.
Ahora, coincidiendo con unas fechas especialmente señaladas en Cartagena, La Terrible Fifi lanza un sorteo especial por las fiestas de Carthagineses y Romanos. El premio será un corte de pelo gratuito para que el ganador pueda estrenar nuevo look.
Para participar será necesario seguir en Instagram las cuentas de El Mundo de Noe, Sergio Nova Ocio y La Terrible Fifi. Los participantes podrán mencionar en los comentarios a todas las personas que quieran y cada mención aumentará sus posibilidades de conseguir el premio.
El sorteo se desarrollará exclusivamente a través de Instagram y permanecerá abierto hasta el próximo 27 de septiembre, jornada en la que también se dará a conocer el nombre del ganador.
La Terrible Fifi se encuentra en el número 2 de la calle Ulloa, en Barrio Peral, donde Fifi continúa, once años después, poniendo ilusión en cada corte y demostrando que una visita a la peluquería también puede convertirse en toda una aventura para los más pequeños.

