Más de 3.200 espectadores han disfrutado durante este mes de agosto de la FICCmoteca de verano, el ciclo de cine al aire libre que cada martes ha convertido el auditorio Paco Martín en una gran sala bajo las estrellas. La iniciativa, organizada por el Ayuntamiento de Cartagena y el Festival Internacional de Cine de Cartagena, cierra así una nueva edición confirmando su crecimiento y su consolidación dentro de la agenda cultural estival de la ciudad.
La fórmula vuelve a demostrar que funciona: cine gratuito, noches de verano y películas capaces de reunir a varias generaciones frente a una misma pantalla. Durante las cuatro sesiones programadas este año, el público ha podido viajar por diferentes décadas y géneros con una selección de títulos especialmente pensada para recuperar ese espíritu de los antiguos cines de verano.
La programación ha incluido El hombre de la máscara de hierro, El chip prodigioso, Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra y La Sirenita. Aventuras, fantasía, humor y animación han compuesto un cartel que ha recorrido parte del cine popular de las últimas décadas y que ha permitido que padres e hijos compartieran películas que, en muchos casos, forman parte de la memoria cinematográfica de varias generaciones.
El balance final supera los 3.200 espectadores entre todas las proyecciones. Unas cifras que, para el concejal delegado de Cultura, Ignacio Jáudenes, confirman la fortaleza de una propuesta que se ha convertido en una de las actividades culturales más esperadas del verano.
Jáudenes ha destacado además el atractivo del propio escenario, ya que el Auditorio Paco Martín, al aire libre y con sus particulares vistas, permite recuperar una forma de disfrutar del cine muy vinculada tradicionalmente a los meses de verano. Una experiencia que atrae tanto a cartageneros como a visitantes y que mantiene su carácter familiar.
El mejor ejemplo de la respuesta del público llegó precisamente con la despedida de esta edición. Más de 1.000 personas acudieron este martes, 25 de agosto, a la proyección de La Sirenita, el clásico de Disney que puso el broche final a la programación. La película volvió a demostrar más de tres décadas después de su estreno su capacidad para reunir ante la pantalla a pequeños y mayores.
La FICCmoteca comenzó a celebrarse en 2020 y suma ya siete ediciones, manteniendo desde entonces un crecimiento sostenido de público. Lo que nació como una propuesta para recuperar el cine al aire libre durante las noches de agosto se ha convertido con el paso de los años en una cita reconocible del calendario cultural de Cartagena.
Con la pantalla ya apagada hasta el próximo verano, la organización comienza a mirar hacia 2027. Los trabajos para preparar la próxima programación ya están en marcha con el objetivo de mantener una fórmula que ha conseguido algo que no siempre resulta sencillo: convertir una noche de cine en un plan familiar esperado durante todo el año.

