Hay lugares que cambian de manos, pero no quieren perder aquello que hizo que sus clientes se sentaran una y otra vez a la mesa. Eso es precisamente lo que pretende La Nueva Mar Salá, que inicia una nueva etapa en la Alameda de San Antón de Cartagena con nueva gerencia, pero manteniendo buena parte de la esencia del establecimiento que ocupaba hasta ahora el local.
El cambio llega con una importante dosis de continuidad. La cocinera y los camareros permanecen en el restaurante, por lo que quienes ya conocían La Mar Salá volverán a encontrarse con caras conocidas y con una cocina que seguirá teniendo en los pescados frescos y las carnes dos de sus principales protagonistas.
El mar seguirá estando muy presente en la mesa. La carta contempla pescados como sardinas, boquerones, salmón, lubina, merluza, dorada, bacalao, lenguado, rodaballo o gallo pedro, junto a una selección de productos como gambas, gambusinos, letones, ostras, mejillones y frituras.
Para quienes prefieren la carne tampoco faltarán opciones. Chuletas de cordero y vaca, solomillo y entrecot compartirán protagonismo con diferentes piezas de cerdo, entre ellas secreto, pluma, costillas, lomo y panceta.
Una cocina tradicional y reconocible que también tendrá su correspondiente selección de vinos. Entre los tintos estarán referencias como Beronia y Graciante, de Rioja, y Traslascuestas, de Ribera del Duero. Los blancos incluirán albariños de Rías Baixas, como Böj 570, y verdejos de Rueda como Solar de la Vega y Embrumas semidulce, además de una referencia de Fernández de Piérola.
La cerveza tendrá igualmente su espacio, con marcas como Estrella Galicia, El Águila sin filtrar y 1870 La Rubia, además de alternativas tostadas y sin alcohol.
Otra de las apuestas de esta nueva etapa será el menú diario, pensado para quienes buscan comer entre semana con una propuesta sencilla y completa. Estará compuesto por ensalada, un plato principal a elegir entre carne o pescado, postre y café.
La Nueva Mar Salá abrirá inicialmente todos los días para comidas y cenas. Será más adelante, y en función de la respuesta y las necesidades del establecimiento, cuando la nueva gerencia determine qué día de la semana se establece como jornada de descanso.
Pero el nombre de “Nueva” no será únicamente una cuestión de gerencia. La intención es que la carta vaya creciendo poco a poco y empiece a mostrar también la personalidad de quienes ahora están al frente del restaurante. Los nuevos gerentes, de procedencia argelina e italiana, quieren incorporar progresivamente propuestas dulces y saladas relacionadas con sus respectivos orígenes, ampliando así una oferta que partirá de la cocina que ya conocían los clientes.
La Nueva Mar Salá comienza así su camino en la Alameda de San Antón sin romper con su pasado. Mismo equipo, sabores conocidos y una nueva gerencia que quiere ir sumando propuestas sin renunciar a lo que ya funcionaba. Una nueva etapa para un restaurante que vuelve a encender sus fogones en Cartagena.

