Los bares, restaurantes y demás establecimientos hosteleros de Cartagena que tengan que renovar la autorización de sus terrazas podrán comenzar a hacerlo a partir del próximo 1 de octubre. El Ayuntamiento abrirá ese día el plazo para presentar las solicitudes, que permanecerá disponible hasta el 31 de octubre.
El trámite afecta a las autorizaciones cuya vigencia finaliza el próximo 30 de noviembre de 2026, por lo que los establecimientos interesados dispondrán de todo el mes de octubre para formalizar su renovación.
Desde el Área de Comercio y Hostelería se ha informado directamente a los profesionales mediante mensajería electrónica para recordarles las fechas y facilitar que puedan realizar el procedimiento dentro del plazo establecido. Hostecar, la Asociación de Hosteleros de Cartagena y Comarca, también ha recibido la información dentro de la coordinación que mantiene habitualmente con el Ayuntamiento.
La concejal de Comercio y Hostelería, Belén Romero, ha señalado que la intención municipal es que los empresarios conozcan con antelación qué deben hacer y puedan completar la renovación de la manera más sencilla posible. El Ayuntamiento mantiene además el contacto con Hostecar para resolver las dudas que puedan surgir durante la tramitación.
Una de las principales facilidades afecta a los establecimientos que ya disponen de una terraza autorizada. Desde 2024, estos negocios no tienen que presentar nuevamente el proyecto técnico para renovar la licencia, puesto que el documento ya se encuentra en poder del Ayuntamiento. Con ello se pretende ahorrar trámites, tiempo y gastos a los hosteleros.
Las terrazas están reguladas por la Ordenanza de Ocupación de la Vía Pública para Usos de Hostelería, que determina cuestiones como la superficie que puede ocuparse, los elementos que pueden instalarse o la duración de cada autorización. Estas pueden corresponder tanto a terrazas anexas a establecimientos como a instalaciones provisionales y tener carácter anual o temporal.
La medida forma parte de las actuaciones municipales destinadas a reducir la burocracia relacionada con la actividad hostelera. En esa misma línea se encuentran la tasa cero para la apertura de nuevos establecimientos y las ayudas destinadas a favorecer la implantación de negocios en el Casco Histórico.
Romero ha defendido la necesidad de que la Administración facilite este tipo de gestiones y ha asegurado que el Ayuntamiento continuará trabajando para reducir cargas administrativas. El objetivo, según ha explicado, es que los profesionales puedan dedicar menos tiempo a los trámites y más a la actividad de sus negocios, en un sector con un importante peso comercial y turístico en Cartagena.

