San Pedro del Pinatar pone voz al drama de Ucrania con «El largo camino», una obra que convierte la guerra en historias humanas

El Espacio La Higuera de la Poca Vergüenza acogerá los días 27 y 28 de noviembre este montaje de teatro documental de Los Sueños de Fausto, basado en testimonios reales y con una función adaptada a lengua de signos.

PUBLICIDAD

Más del autor

Publicidad
Publicidad MH Broker
Colaborador Cartago Mundi

Últimos artículos

Las guerras suelen contarse con cifras. Muertos, heridos, desplazados, ciudades destruidas y kilómetros de territorio conquistado o perdido. Pero detrás de cada número hay una persona, una familia, una vida que hasta hace no demasiado tiempo transcurría con absoluta normalidad. Precisamente esas historias, las que pocas veces ocupan los titulares de los informativos, serán las protagonistas de «El largo camino. Historias de Ucrania», una propuesta teatral que llegará a San Pedro del Pinatar los próximos 27 y 28 de noviembre, de la mano de la compañía Los Sueños de Fausto.

El escenario elegido será el Espacio La Higuera de la Poca Vergüenza, situado en la calle Reyes Católicos, número 9, que abrirá sus puertas a un espectáculo que invita al público a mirar más allá de los grandes acontecimientos políticos y militares para descubrir las consecuencias humanas de una guerra que ha transformado millones de vidas.

Publicidad

La obra, dirigida por Miguel Ángel Quirós, no nace de la imaginación de un dramaturgo que decide inventar personajes y situaciones para emocionar al espectador. Su punto de partida son las entrevistas y los testimonios que permiten reconstruir experiencias vinculadas a la invasión rusa de Ucrania. Es, por tanto, teatro documental, una forma de expresión escénica que utiliza la realidad como materia prima y convierte las vivencias personales en una herramienta para comprender acontecimientos que, vistos desde la distancia, pueden parecer demasiado lejanos.

El montaje está compuesto por tres piezas breves, escritas por Viktoriia Chernobuk, Raúl Quirós y Manuel Benito, que abordan diferentes momentos y perspectivas del conflicto. Tres miradas que, aunque independientes, terminan construyendo un relato común sobre el miedo, la incertidumbre, la solidaridad y la capacidad humana para continuar adelante cuando todo parece derrumbarse.

La primera de esas historias, firmada por Viktoriia Chernobuk, traslada al espectador hasta las primeras horas de la invasión. La acción se desarrolla entre un hospital materno ucraniano, donde el caos y el miedo se apoderan de quienes se encuentran en su interior, y la cuarta planta de un edificio en el que cuatro mujeres intentan mantener la calma mientras las explosiones se aproximan peligrosamente. La guerra deja de ser entonces una sucesión de imágenes televisivas para convertirse en una amenaza que se escucha al otro lado de una ventana.

Publicidad
Publicidad Antonio Pardo, pintor en Cartagena

La segunda pieza, escrita por Raúl Quirós, apuesta por una perspectiva aparentemente más cotidiana. Sus protagonistas son Valentina y Anna, dos mujeres que viven en apartamentos diferentes, una en Ucrania y otra en Rusia. A través de conversaciones telefónicas y de algo tan sencillo como preparar un guiso, el público descubre sus preocupaciones, sus vínculos personales y las pequeñas circunstancias que conforman sus vidas. Porque antes de que estallen las bombas, las personas siguen cocinando, hablando por teléfono y preocupándose por las mismas cosas que cualquier otro día.

Publicidad

La tercera historia, creada por Manuel Benito, dirige la mirada hacia quienes tuvieron que responder a la emergencia humanitaria provocada por el éxodo de ciudadanos ucranianos. Mujeres que participaron en las tareas de atención y acogida de refugiados y que se enfrentaron a dificultades logísticas y emocionales mientras intentaban ofrecer ayuda a personas que habían abandonado sus hogares. Una aproximación a esa otra cara de los conflictos, la de quienes no empuñan armas, pero dedican sus esfuerzos a aliviar el sufrimiento ajeno.

Sobre el escenario, Emi Caínzos, Ana Gijón y Natalia Erice serán las encargadas de dar vida a estas historias en una representación de aproximadamente 85 minutos, recomendada para espectadores mayores de 14 años.

La producción se estrenó en mayo de 2024 en el Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa de Madrid, uno de los espacios escénicos de referencia de la capital. Ahora, su llegada a San Pedro del Pinatar permitirá al público de la comarca acercarse a una propuesta que utiliza el teatro no solamente como entretenimiento, sino también como vehículo para la memoria, la reflexión y la empatía.

Detrás del montaje se encuentra Los Sueños de Fausto, una compañía fundada en 2010 y dirigida artísticamente por Miguel Ángel Quirós, con una trayectoria que incluye su participación en circuitos teatrales de Madrid y Castilla-La Mancha y diversos reconocimientos en certámenes escénicos. Quirós, actor y director con más de una década de experiencia, entiende el arte como una herramienta capaz de conectar sensibilidades y explorar las emociones humanas.

Uno de los aspectos destacados de la visita a San Pedro del Pinatar será su apuesta por la accesibilidad. La representación del viernes 27 de noviembre, a las 21:30 horas, contará con interpretación en lengua de signos española, facilitando que las personas sordas usuarias de esta lengua puedan disfrutar de la experiencia teatral. La segunda función tendrá lugar el sábado 28 de noviembre, a las 20:30 horas.

Las entradas tienen un precio de 10 euros y pueden adquirirse a través de la página oficial del Espacio La Higuera de la Poca Vergüenza, donde se encuentran disponibles los enlaces de compra para ambas representaciones.

Teatro Espacio La Higuera

La llegada de esta producción a San Pedro del Pinatar supone también una oportunidad para reivindicar el papel de los espacios culturales de proximidad, capaces de acercar al público propuestas que van más allá de los circuitos comerciales y que encuentran en las salas pequeñas un lugar especialmente apropiado para establecer una relación directa entre intérpretes y espectadores.

Porque quizá uno de los grandes problemas de las guerras prolongadas sea precisamente ese: que terminamos acostumbrándonos a ellas. Los titulares se repiten, las cifras aumentan y las imágenes dejan de sorprendernos. Sin embargo, detrás de cada noticia sigue habiendo alguien que intenta sobrevivir, alguien que espera una llamada o alguien que prepara una comida sin saber qué ocurrirá mañana.

«El largo camino. Historias de Ucrania» llega a San Pedro del Pinatar para recordarnos que una guerra no se mide únicamente por los territorios que se pierden, sino también por las vidas que cambian para siempre. Y que, a veces, basta un escenario, tres actrices y unas cuantas historias reales para comprender lo que miles de kilómetros de distancia nos impiden ver.

(Visited 3 times, 3 visits today)
Publicidad
Colaborador Cartago Mundi

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Carmelo Peralta
Carmelo Peraltahttps://www.dcct.es
Carmelo es cofundador de ¿Dónde Comemos? Cartagena y responsable del seguimiento de nuevas aperturas de locales en Cartagena y su comarca. Está especializado en información local y actualidad sobre la actividad comercial y hostelera del territorio.
Publicidad Frutas Cartago Unión
Publicidad
Colaborador Las Gastrocrónicas
Publicidad
Publicidad
Caricatura de dos hombres en un bar de Cartagena: uno lee sorprendido en el periódico el cambio del escudo de la Policía Local por el de la Comunidad Autónoma, mientras el otro, con una cerveza, bromea sobre la llegada de inversiones a la ciudad.
Colaborador JF Galindo
Publicidad
Publicidad Frutas Cartago Unión
Publicidad MH Broker
Publicidad

Síguenos
en redes

3,799FansMe gusta
6,175SeguidoresSeguir
1,569SeguidoresSeguir
76SuscriptoresSuscribirte
Publicidad
Colaborador Las Gastrocrónicas
Publicidad Frutas Cartago Unión
Publicidad
Publicidad
Publicidad Heavy Metal Brothers
Publicidad Carmen Durán
Publicidad
Publicidad Los Comercios de Noe

La viñeta semanal

Caricatura de dos hombres en un bar de Cartagena: uno lee sorprendido en el periódico el cambio del escudo de la Policía Local por el de la Comunidad Autónoma, mientras el otro, con una cerveza, bromea sobre la llegada de inversiones a la ciudad.

Noticias

Restaurantes