La tierra ha vuelto a temblar este viernes en el Campo de Cartagena. Un terremoto de magnitud 3,5 se ha registrado a las 11:04 horas en el entorno de Sucina, pedanía del municipio de Murcia situada geográficamente en la comarca natural del Campo de Cartagena, según los datos del Instituto Geográfico Nacional (IGN).
El movimiento, localizado a unos seis kilómetros de profundidad, ha sido perceptible en distintos puntos de la Región. El Centro de Coordinación de Emergencias 1-1-2 ha recibido alrededor de 35 llamadas relacionadas con el seísmo.
Por el momento, y según la información disponible este viernes, no se han comunicado daños personales ni materiales como consecuencia del movimiento sísmico.
El terremoto fue registrado inicialmente con una magnitud de 3,3, aunque la revisión posterior de los datos elevó el valor hasta 3,5. El propio Instituto Geográfico Nacional advierte de que la información de sus registros sísmicos puede experimentar modificaciones como consecuencia de la revisión continua de los datos obtenidos por su red de vigilancia.
La ubicación del epicentro y la escasa profundidad del foco hicieron que el temblor pudiera sentirse a varios kilómetros de distancia. La percepción de un terremoto no depende únicamente de su magnitud, sino también de factores como la profundidad, la distancia al epicentro, las características del terreno y el tipo de construcción.
Desde Emergencias se recuerdan las recomendaciones básicas ante un movimiento sísmico: agacharse, cubrirse y agarrarse, especialmente mientras dura el temblor, evitando desplazarse de forma precipitada o utilizar ascensores.
El episodio de este viernes tampoco constituye un hecho aislado en esta zona del sureste peninsular. En los últimos años se han registrado otros movimientos sísmicos perceptibles en diferentes localidades del entorno.
Uno de ellos tuvo lugar el 15 de julio de 2024, cuando el IGN registró un terremoto de magnitud 2,9 en las proximidades de Sucina y Las Casas. El movimiento, localizado a una profundidad aproximada de un kilómetro, fue percibido en diferentes puntos de la Región y motivó numerosas comunicaciones al servicio de emergencias. En aquella ocasión tampoco se produjeron daños.
Meses antes, el 22 de marzo de 2024, otro terremoto, de magnitud 2,5, tuvo su epicentro al sureste de Beniel y fue percibido en diferentes poblaciones.
Estos antecedentes forman parte de la actividad sísmica registrada en el sureste peninsular, una zona en la que existen diferentes estructuras tectónicas activas. Entre las estudiadas se encuentran las fallas de Carrascoy, Alhama de Murcia y Bajo Segura, además del sector denominado Sucina-El Estacio dentro de los estudios de peligrosidad sísmica.
Un terremoto de magnitud 3,5 puede ser claramente perceptible por la población, especialmente cuando se produce a poca profundidad, aunque esto no significa necesariamente que vaya acompañado de daños.
Los organismos de emergencias y los servicios de vigilancia sísmica continúan recopilando información para determinar con mayor precisión la intensidad alcanzada y las zonas concretas donde se ha percibido.
Por ahora, el episodio deja como balance un terremoto de magnitud 3,5, alrededor de 35 llamadas al 1-1-2 y ningún daño personal o material comunicado.

