Más de una treintena de voluntarios han vuelto a demostrar este domingo que cuidar el litoral también pasa por pequeños gestos que, cuando se suman, dejan cifras importantes. El Ayuntamiento de Cartagena se ha unido un año más a la conmemoración del Día Mundial de las Playas con una jornada de voluntariado y educación ambiental desarrollada en Cala Salitrona y Cala Bolete, en la zona oeste del municipio.
La actividad tenía como principal objetivo concienciar a vecinos y visitantes sobre la importancia de conservar en las mejores condiciones unos espacios naturales que forman parte del patrimonio ambiental de Cartagena. A la jornada se sumó el concejal de Litoral, Álvaro Valdés, que participó junto a los voluntarios en las labores realizadas en Cala Salitrona.
Precisamente allí, el trabajo dejó una cifra especialmente significativa: 92 kilogramos de residuos retirados en una sola jornada. Una cantidad que refleja la presión que soportan estos enclaves y que estuvo formada por todo tipo de desperdicios.
Entre los residuos recogidos aparecieron 372 tapones de plástico, 36 pequeños envases de yogur, 2,5 kilos de toallitas húmedas y ocho bidones de combustible. El hallazgo de estos últimos llamó especialmente la atención, ya que tres de ellos todavía se encontraban llenos.
Valdés destacó durante la jornada la importancia de combinar la limpieza directa del litoral con la sensibilización ciudadana. “Hoy celebramos el Día Mundial de las Playas desde Cartagena con una acción en dos playas de la zona oeste, en concreto en Cala Salitrona y en Bolete. El objetivo de esta acción es concienciar a la sociedad del mantenimiento en las mejores condiciones de nuestros entornos naturales”, señaló.
El concejal recordó también la línea de actuación que, según explicó, mantiene el Gobierno municipal en materia medioambiental. “Desde el Gobierno de la alcaldesa Noelia Arroyo estamos comprometidos con nuestro municipio, en la movilidad sostenible, la mejora de nuestros entornos naturales y, sobre todo, en la limpieza de estos espacios que son para el disfrute de todos”, manifestó.
Más allá de los kilos retirados, la jornada buscaba poner el foco precisamente en aquello que no debería llegar nunca hasta una playa. Plásticos, toallitas, envases y otros residuos abandonados terminan afectando a espacios de gran valor paisajístico y ambiental y pueden convertirse también en una amenaza para la biodiversidad marina.
La actuación forma parte de la programación de sensibilización ambiental impulsada por el Ayuntamiento de Cartagena para fomentar conductas responsables y reforzar el respeto hacia el litoral y sus ecosistemas.
El Día Mundial de las Playas ha dejado así en Cala Salitrona una imagen de compromiso ciudadano, pero también una cifra que invita a la reflexión: 92 kilos de residuos que estaban donde nunca deberían haber estado.

