Torre de Nicolás Pérez volverá a convertirse durante tres días en punto de encuentro para vecinos, familias y visitantes con la celebración de sus fiestas patronales en honor a San Nicolás, una cita que conserva ese carácter cercano de las pequeñas localidades del oeste cartagenero y que este año llegará cargada de música, tradición, actos religiosos y algunas de esas costumbres que difícilmente podrían entenderse fuera de este rincón situado bajo la mirada de Peñas Blancas.
Las fiestas arrancarán el viernes 21 de agosto, a las 22:30 horas, con la apertura oficial y la bienvenida de la Junta Directiva de la Asociación de Vecinos, que también ejerce como Comisión de Fiestas. Será el momento de volver a encontrarse alrededor del recinto festero y de inaugurar un fin de semana pensado, sobre todo, para compartir.
La primera noche tendrá como protagonista musical a Pablo Maca, que ofrecerá un repertorio en el que tendrán cabida canciones actuales junto a temas de siempre. Durante la velada también tendrá lugar el pregón, que este año correrá a cargo de la concejala de Participación Ciudadana y Festejos del Ayuntamiento de Cartagena, María Francisca Martínez Sotomayor.
Y como en estas fiestas las tradiciones más sencillas siguen teniendo su espacio, la jornada incluirá el sorteo de un jamón entre los socios que se encuentren al corriente del pago de sus cuotas y una lotería familiar abierta a los asistentes.
El sábado 22 será el día en el que la celebración mostrará su vertiente más tradicional y religiosa. A las 19:00 horas comenzará el traslado de San Nicolás desde su ubicación habitual hasta el recinto festero de la Vieja Hacienda, donde media hora después se celebrará la Santa Misa.
La ceremonia contará con la participación del Coro de la Concepción de Cartagena y, una vez finalizada, la imagen del patrón saldrá en procesión hasta regresar a su emplazamiento junto al Camino de la Víbora, a los pies de Peñas Blancas. Uno de esos momentos en los que fiesta, paisaje y devoción se mezclan para recordar que estas celebraciones continúan teniendo mucho de lo que fueron para las generaciones anteriores.
Por la noche cambiarán las oraciones por la música. A partir de las 22:30 horas, Tony Salazar será el encargado de amenizar el gran baile popular. Tampoco faltarán un nuevo sorteo de un jamón entre los socios y otra lotería familiar.
El domingo 23 llegará una de las jornadas más particulares del programa. Desde las 10:00 horas se celebrará la séptima Reunión de Motos, Turismos, Tractores y Camiones Clásicos, una concentración que permitirá contemplar vehículos de otras épocas y que se ha convertido ya en una de las señas de identidad de estas fiestas. Los participantes compartirán además un caldero y habrá diferentes premios al finalizar el encuentro.
Pero si hay una actividad capaz de resumir el carácter popular y desenfadado de estas fiestas es el Lanzamiento de Almendras al Capazo, que alcanzará este año su sexta edición. La competición comenzará a las 12:00 horas y volverá a poner a prueba la puntería de los participantes en una tradición tan sencilla como singular que, edición tras edición, se ha ganado su propio espacio dentro del programa.
Tras la entrega de premios llegará la despedida y clausura de las fiestas, poniendo fin a tres jornadas en las que Torre de Nicolás Pérez volverá a demostrar que no hacen falta grandes escenarios ni programas interminables para mantener viva una celebración. Basta con vecinos dispuestos a encontrarse, música, una procesión, vehículos clásicos, un caldero y hasta unas cuantas almendras intentando encontrar el camino hasta un capazo.
Las fiestas están organizadas por la Asociación de Vecinos y Comisión de Fiestas de Torre de Nicolás Pérez, con la colaboración del Ayuntamiento de Cartagena y la Junta Municipal de Perín, además del respaldo de empresas y establecimientos de la zona.
Durante ese fin de semana, esta pequeña localidad del entorno de Peñas Blancas volverá a reunirse alrededor de San Nicolás, manteniendo unas fiestas que son mucho más que un programa de actividades: son una manera de conservar costumbres, reencontrarse con los vecinos y seguir transmitiendo ese sentimiento de pertenencia que todavía permanece profundamente ligado a los pueblos y diputaciones de Cartagena.














