Una jornada de escalada deportiva en Peñas Blancas terminó convirtiéndose en una complicada operación de rescate nocturno, después de que un escalador quedara bloqueado en plena pared rocosa, a tan solo 30 metros de alcanzar la cima. La intervención de los Bomberos del Ayuntamiento de Cartagena permitió poner a salvo tanto al afectado como a su compañero, tras una actuación que requirió una larga aproximación a pie, maniobras con cuerdas y el apoyo de un dron.
Los hechos ocurrieron durante la noche del miércoles 14 de octubre, cuando dos hombres practicaban escalada deportiva en la conocida vía XL de Peñas Blancas. Lo que hasta ese momento había transcurrido como una actividad deportiva habitual se complicó cuando uno de los escaladores comenzó a sufrir un entumecimiento en las manos que le impidió continuar ascendiendo.
A escasos 30 metros de coronar la pared, el hombre se vio incapaz de seguir avanzando, por lo que decidió permanecer asegurado en una cornisa, evitando asumir riesgos innecesarios. Afortunadamente, mantuvo la calma en todo momento y permaneció acompañado por otro escalador, que fue quien dio aviso a los servicios de emergencia para solicitar ayuda.
La alerta movilizó a los Bomberos del Ayuntamiento de Cartagena, que iniciaron el operativo pasadas las nueve de la noche. La oscuridad, la dificultad del terreno y la ubicación de los deportistas añadían complejidad a una intervención en la que cualquier movimiento debía realizarse con las máximas garantías de seguridad.
Los efectivos accedieron a la zona a través de la rambla de la Víbora y tuvieron que caminar durante aproximadamente una hora, transportando todo el material necesario para efectuar el rescate. Una aproximación especialmente exigente por las características del terreno y por realizarse cuando ya había caído la noche.
Una vez alcanzado el lugar, los bomberos evaluaron la situación y diseñaron una maniobra que permitiera llegar hasta el escalador bloqueado. Para ello instalaron sistemas de anclaje y cuerdas de seguridad con los que consiguieron acceder hasta su posición y elevarlo de forma controlada hasta la cima.
La tecnología también desempeñó un papel importante en el operativo. Los bomberos municipales utilizaron un dron que permitió localizar con precisión al escalador y obtener una visión de la zona, facilitando tanto la planificación de las maniobras como su supervisión durante el rescate.
Después de poner a salvo al hombre que había sufrido el entumecimiento, los equipos de intervención procedieron también a recuperar a su compañero, que había permanecido en la zona durante toda la operación.
Ambos escaladores, que manifestaron contar con licencia federativa para la práctica de este deporte, resultaron ilesos, por lo que la intervención concluyó sin daños personales y con los dos deportistas situados en una zona segura.
Una vez finalizadas las maniobras, los bomberos desmontaron los sistemas de rescate, recogieron todo el material empleado y emprendieron el regreso al parque, dando por concluida una actuación que volvió a poner de manifiesto la importancia de contar con equipos especializados para intervenir en situaciones de emergencia en entornos naturales de difícil acceso.
Lo que comenzó como una ascensión deportiva terminó con un rescate nocturno a pocos metros de la cima, pero gracias a la prudencia de los escaladores, que permanecieron asegurados y solicitaron ayuda, y a la intervención de los bomberos cartageneros, todo quedó finalmente en un susto.

