Cartagena se convierte estos días en punto de encuentro para algunas de las grandes obras de la imaginería religiosa del Levante español. La sala La Espiga Dorada acoge la exposición ‘Praetorium. Un camino hacia Jesús prendido’, una muestra organizada por la Cofradía California que reúne piezas procedentes de Cartagena, Lorca, Caravaca de la Cruz y otros puntos del sureste español en un recorrido por algunos de los momentos más significativos de la Pasión de Cristo.
La exposición permanecerá abierta hasta el próximo 13 de diciembre y ofrece una oportunidad poco habitual: contemplar estas imágenes fuera de sus pasos procesionales y prácticamente a la altura de los ojos. Una cercanía que permite descubrir detalles, expresiones y matices de las esculturas que resultan mucho más difíciles de apreciar durante las procesiones de Semana Santa.
La muestra ha sido inaugurada por la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, acompañada por la consejera de Cultura, Carmen Conesa, y el Hermano Mayor de la Cofradía California, Pedro Ayala.
Arroyo ha destacado el valor de una exposición que permite disfrutar durante todo el año de un patrimonio estrechamente ligado a la Semana Santa y ha señalado que este tipo de iniciativas demuestran cómo esta celebración ha dejado de limitarse únicamente a los días de procesiones.
“Cada vez la Semana Santa se extiende más a todo el año”, ha señalado la alcaldesa, recordando que Cartagena cuenta ya con una programación cultural específica durante la Cuaresma y con numerosas actividades relacionadas con su patrimonio religioso fuera de las fechas tradicionales.
Uno de los grandes atractivos de ‘Praetorium’ es precisamente la posibilidad de situarse frente a las imágenes sin la distancia que habitualmente existe entre las esculturas y quienes las contemplan durante una procesión.
La propia alcaldesa ha resaltado la emoción que supone poder disfrutar de la imaginería “tan cerquita” y observar las obras desde una perspectiva completamente diferente.
El recorrido comienza con el Cristo Maniatado de Caravaca de la Cruz, una obra del siglo XVII realizada por Fray Nicolás de Bussy, y continúa construyendo un relato artístico alrededor del prendimiento de Jesús y de los acontecimientos que conducen hasta su sentencia.
A lo largo de la sala aparecen representados episodios como Jesús ante Caifás, la Negación de San Pedro, la Flagelación, la Coronación de Espinas, el Cristo de la Paciencia y la Sentencia de Jesús, conformando un itinerario que permite seguir distintos momentos de la Pasión a través de la escultura.
La importancia de la exposición también queda reflejada en la nómina de artistas representados. En un mismo espacio pueden contemplarse obras vinculadas a maestros de la escultura religiosa como Nicolás de Bussy, Nicolás Salzillo, Damián Pastor, Mariano Benlliure, Gregorio Molera, José Hernández Navarro y José Antonio Navarro Arteaga, entre otros.
Siglos de imaginería religiosa reunidos bajo un mismo techo y con estilos muy diferentes, pero unidos por una historia común.
La consejera de Cultura, Carmen Conesa, ha destacado precisamente esa capacidad de la exposición para reunir diferentes tradiciones y patrimonios, calificándola como “un momento realmente único en la historia de las Semanas Santas” del sureste español y de su patrimonio artístico.
Por su parte, el Hermano Mayor de la Cofradía California, Pedro Ayala, ha reivindicado el papel que quiere desempeñar La Espiga Dorada como espacio de divulgación y encuentro alrededor de la Semana Santa.
“Para nosotros es muy importante que la sala de exposiciones La Espiga Dorada sea una casa abierta, una casa abierta a Cartagena, a nuestras cofradías y hermandades y a todas las personas que quieran acercarse, conocer y disfrutar nuestro patrimonio”, ha señalado.
Con ‘Praetorium. Un camino hacia Jesús prendido’, la Cofradía California consigue reunir obras que habitualmente se encuentran separadas por kilómetros, templos, cofradías y tradiciones distintas. Hasta el 13 de diciembre, todas ellas comparten espacio en Cartagena y permiten al visitante recorrer siglos de arte religioso contemplándolo desde una distancia excepcional: frente a frente.

