Cartagena afronta un nuevo revés para su planta hotelera. El Hotel Los Habaneros ha cesado temporalmente toda su actividad hotelera y de restauración, apenas unos días después de la celebración del festival Rock Imperium, dejando a la ciudad con un establecimiento menos en pleno verano y reduciendo aún más la capacidad de alojamiento en un momento de creciente demanda turística.
La dirección del establecimiento ha comunicado que el cierre responde a “razones de fuerza mayor ajenas a la voluntad de la actual dirección” y ha manifestado su deseo de reabrir sus puertas en cuanto la situación pueda resolverse. Aunque no se han ofrecido más detalles de forma oficial, diversas informaciones apuntan a que la paralización de la actividad estaría relacionada con una orden judicial derivada de un largo procedimiento de ejecución hipotecaria iniciado en 2012.
Ubicado junto a la Muralla Púnica y la estación de ferrocarril, el Hotel Los Habaneros ha sido durante décadas uno de los referentes de la oferta hotelera cartagenera, acogiendo tanto a turistas como a viajeros de negocios y participantes en congresos, eventos culturales y festivales.
El origen del conflicto se remonta a la ejecución hipotecaria presentada contra la antigua propietaria del inmueble. En la actualidad permanece abierto un procedimiento judicial de retracto que, de prosperar, permitiría recuperar la propiedad del edificio, acometer una profunda rehabilitación y devolver el establecimiento a la actividad como un hotel de tres estrellas completamente renovado.
Paralelamente, los actuales gestores mantienen su apuesta por Cartagena. Según han anunciado, ya han adquirido los solares colindantes con el objetivo de levantar un nuevo hotel de cuatro estrellas que incrementaría la capacidad de alojamiento de la ciudad y contribuiría a reforzar la oferta turística cuando el proyecto pueda materializarse.
El cierre temporal de Los Habaneros vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la necesidad de ampliar la infraestructura hotelera de Cartagena. En los últimos años la ciudad ha perdido otros establecimientos históricos como el Hotel Peninsular o el Hotel Cartagonova, mientras el número de visitantes no ha dejado de crecer impulsado por la llegada de cruceros, la celebración de grandes festivales como Rock Imperium o La Mar de Músicas, la actividad congresual y el aumento del turismo nacional e internacional.
Actualmente, la mayor parte de la oferta hotelera de la ciudad se concentra en establecimientos como el Hotel Alfonso XIII, Hotel Carlos III, AC Hotel Cartagena, NH Campo de Cartagena, Posadas de España Cartagena, Hotel Manolo y otros alojamientos turísticos, una capacidad que en determinadas fechas resulta insuficiente para absorber la elevada demanda.
A la espera de que la situación judicial encuentre una solución, el cierre de Los Habaneros supone la desaparición temporal de otro de los hoteles con mayor tradición de Cartagena y reabre el debate sobre la necesidad de impulsar nuevas inversiones que permitan responder al crecimiento turístico que experimenta la ciudad.















