El patrimonio de Cartagena vuelve a situarse en el centro de una reivindicación que trasciende la recuperación física de una pieza arqueológica. La Asociación Cultural Despierta CT ha iniciado un intercambio de comunicaciones con el Museu d’Arqueologia de Catalunya, en Barcelona, para conocer cómo se expone y explica al público el conocido Altar de la Salud o Ara Pacis de Cartagena, una pieza romana vinculada a la antigua Carthago Nova que actualmente forma parte de los fondos del museo catalán.
La iniciativa comenzó el pasado 13 de agosto, cuando la asociación remitió una consulta al museo solicitando información sobre la identificación del altar, su procedencia, la documentación museográfica y los recursos utilizados para explicar su historia a los visitantes. El objetivo era comprobar hasta qué punto se reconoce su origen cartagenero y qué información recibe el público sobre una pieza que forma parte del patrimonio histórico de la ciudad.
La respuesta llegó el 23 de septiembre, firmada por Mario Cervera Castillo, conservador del Museu d’Arqueologia de Catalunya, quien facilitó información detallada sobre el altar, identificado con el número de inventario MAC BCN-019056.
Entre los datos proporcionados destaca que la cartela que acompaña actualmente a la pieza la identifica como «Altar de la Salud», la sitúa en el siglo I después de Cristo y señala su procedencia mediante la indicación «Cartagena, Murcia».
Precisamente esta última referencia ha despertado el interés de Despierta CT, que considera necesario mejorar la identificación geográfica e histórica para evitar posibles confusiones entre la ciudad de Murcia y la Región de Murcia, además de reforzar la vinculación del altar con la antigua ciudad romana de Carthago Nova.
La documentación facilitada por el museo confirma que se trata de una pieza de mármol de Carrara, de 940 kilogramos de peso, con unas dimensiones de 124,2 centímetros de altura, 66,2 de anchura y 59,1 de profundidad. Su ficha museográfica recoge como yacimiento de procedencia el templo romano de Mons Sacro, en Cartagena, y la sitúa cronológicamente entre los años 1 y 100 después de Cristo.
El altar presenta una rica decoración escultórica, con una figura femenina velada que sostiene una rama de olivo, dos cornucopias entrelazadas, un timón de embarcación y un tronco de olivo alrededor del cual se enrosca una serpiente.
Estos elementos han dado lugar a distintas interpretaciones científicas. Tradicionalmente, la pieza se ha relacionado con el culto a Esculapio y Salus, divinidades vinculadas a la salud y la curación, aunque otras investigaciones apuntan a una posible relación con el culto imperial romano.
En su contestación, el museo también explicó que el Ara Pacis figura entre las 50 piezas seleccionadas para el catálogo de la exposición permanente y las 30 incluidas en la audioguía, dentro de una colección expositiva que supera los 200 objetos. Sin embargo, aclaró que el altar no forma parte de un recorrido didáctico específico y que su vinculación con Cartagena se recoge en la cartela y en el catálogo.
La institución catalana recordó igualmente que la pieza estuvo presente en Cartagena en 1997, con motivo del XXIV Congreso Nacional de Arqueología celebrado en el Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy, y que también participó en la exposición Tarraco. Porta de Roma, organizada en Tarragona.
Tras analizar la respuesta y continuar recopilando documentación histórica, Despierta CT ha enviado este 13 de octubre una nueva carta al conservador del museo, agradeciendo la información recibida y planteando una serie de propuestas para mejorar la contextualización del altar.
La primera petición consiste en modificar la actual referencia geográfica de la cartela y sustituirla por «Carthago Nova (Cartagena, Región de Murcia)» o, alternativamente, por «Cartagena, Región de Murcia».
Para la asociación, la primera fórmula permitiría situar al visitante en el contexto histórico de la ciudad romana, mientras que ambas opciones ofrecerían una identificación territorial más precisa.
La segunda propuesta se centra en la audioguía y el catálogo. Despierta CT solicita que estos materiales refuercen la explicación sobre la procedencia cartagenera del altar, su relación con Carthago Nova y su contexto histórico y arqueológico, incorporando las diferentes interpretaciones científicas sobre las figuras y símbolos representados en la pieza.
La asociación también considera importante que los visitantes conozcan el recorrido histórico del monumento, desde su hallazgo en Cartagena hasta su traslado a Espinardo y posterior llegada a Cataluña, sin olvidar su regreso temporal a la ciudad en 1997, cuando pudo contemplarse durante un mes en el Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy.
Esta trayectoria, según plantea la entidad, permitiría comprender mejor la relación entre el altar y la ciudad de la que procede, así como las circunstancias históricas que explican su actual ubicación.
Pero la nueva comunicación no se limita a solicitar cambios en los materiales divulgativos. Despierta CT ha pedido también acceso a documentación que considera fundamental para completar su investigación.
En concreto, solicita el expediente de ingreso de la pieza en el Museo Arqueológico de Barcelona, con información sobre la fecha, la modalidad de incorporación, su procedencia inmediata y los documentos asociados. También reclama información sobre el préstamo realizado a Cartagena en 1997, incluidas sus condiciones, fechas y posibles fotografías o materiales gráficos conservados.
La asociación pretende así profundizar en la historia del altar y reconstruir documentalmente su recorrido desde Cartagena hasta su actual emplazamiento.
Además, Despierta CT ha anunciado su intención de trasladar al Ayuntamiento de Cartagena la conveniencia de dirigirse institucionalmente al Museu d’Arqueologia de Catalunya para respaldar estas propuestas y favorecer la colaboración entre ambas instituciones.
La entidad entiende que la defensa del patrimonio cartagenero no debe limitarse a reclamar la devolución de las piezas que se encuentran fuera de la ciudad, sino que también debe garantizar que su origen y significado se expliquen correctamente mientras permanezcan expuestas en otros lugares.
En este sentido, la asociación mantiene su reivindicación de la restitución del Ara Pacis, pero considera que esa aspiración puede y debe acompañarse de iniciativas destinadas a mejorar su divulgación histórica.
«Mientras se reclama su restitución, es importante que el Ara Pacis represente y divulgue adecuadamente la historia de Cartagena allí donde se expone», señala Despierta CT.
La asociación ha querido agradecer expresamente la atención y la información facilitadas por el museo catalán, destacando su voluntad de mantener una relación de colaboración que contribuya al conocimiento y la protección del patrimonio arqueológico.
Por el momento, las propuestas formuladas en la nueva carta están pendientes de respuesta y no consta que el museo haya aceptado modificar la cartela o los materiales interpretativos.
El intercambio de comunicaciones abre, no obstante, una nueva vía de diálogo sobre una pieza que, pese a encontrarse a cientos de kilómetros de su lugar de origen, continúa estrechamente vinculada a la historia de Cartagena.
Porque para Despierta CT la cuestión no es únicamente dónde se conserva el Ara Pacis, sino también cómo se cuenta su historia, cómo se reconoce su procedencia y qué lugar ocupa Cartagena en el relato que reciben quienes lo contemplan.

