El deporte volverá a convertirse en un altavoz para una de las realidades más complejas y silenciosas de la sociedad. Cartagena acogerá este martes, 4 de agosto, una de las etapas del reto ‘Romper el Silencio’, una iniciativa impulsada por el bombero del Ayuntamiento de Madrid Jaime Domínguez que busca sensibilizar a la población sobre la prevención del suicidio a través del esfuerzo deportivo y la cercanía con la ciudadanía.
Conocido en redes sociales como Jimmy_Go, Domínguez hará parada en la ciudad portuaria dentro de un recorrido que le llevará durante todo el mes de agosto a atravesar España desde Málaga hasta Santiago de Compostela. Su desafío es tan simbólico como impactante: completar 3.953 kilómetros, uno por cada persona que perdió la vida por suicidio en España durante 2024, convirtiendo cada paso en un mensaje de apoyo, esperanza y concienciación.
La jornada comenzará a las 11:00 horas con una recepción oficial a las puertas del Palacio Consistorial, donde será recibido por la concejala de Política Social, Igualdad y Familia, Cristina Mora. Desde la Plaza del Ayuntamiento arrancará el reto previsto para Cartagena, consistente en recorrer 20 kilómetros mediante vueltas a un circuito de dos kilómetros por el entorno del centro histórico.
El Ayuntamiento de Cartagena se ha sumado a esta campaña respaldando una iniciativa que pretende romper el estigma que aún rodea a la salud mental y fomentar que las personas hablen, pidan ayuda y encuentren apoyo cuando lo necesiten. Bajo el lema ‘Romper el Silencio’, el proyecto busca generar conversación y conciencia social sobre una problemática que continúa siendo una de las principales causas de muerte no natural en España.
Más allá del reto físico, la iniciativa pretende recordar que detrás de cada cifra hay una historia y una familia. El maratón diario de Jaime Domínguez simboliza la importancia de visibilizar una realidad que durante años ha permanecido oculta y de promover una cultura en la que hablar de salud mental deje de ser un tabú.
La parada en Cartagena se suma así a un recorrido nacional que pretende implicar a instituciones, asociaciones y ciudadanos en un mensaje común: la prevención del suicidio es una responsabilidad compartida y el primer paso para afrontarla es, precisamente, dejar de guardar silencio.















