La Manga del Mar Menor ya está de fiesta. La lectura del pregón de Juan García Pérez ha dado oficialmente el pistoletazo de salida a las fiestas populares, en un acto celebrado en la Plaza Bohemia que reunió a vecinos, familiares y representantes institucionales para reconocer a una persona estrechamente vinculada durante décadas a la vida social y deportiva de La Manga.
El acto, organizado conjuntamente por la Asociación de Vecinos de La Manga y el Consorcio de La Manga, contó con la asistencia de la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, y del alcalde de San Javier, José Miguel Luengo, quienes acompañaron al pregonero en una noche especialmente emotiva.
La elección de Juan García Pérez no ha sido casual. Vecino de La Manga desde 1985, ha dedicado buena parte de su vida de manera desinteresada al deporte base, primero vinculado al fútbol desde 1996 y, posteriormente, al atletismo. Una trayectoria en la que el deporte ha sido mucho más que competición: una herramienta para transmitir valores, esfuerzo, compañerismo y compromiso social a varias generaciones de niños y jóvenes.
Durante su intervención, Noelia Arroyo felicitó a la Asociación de Vecinos por la elección del pregonero y puso en valor una trayectoria construida durante años desde la dedicación personal y sin buscar protagonismo.
“Escucharte, Juan, ha sido un placer y, sobre todo, ver cómo a los niños a los que estás ayudando a crecer en valores y principios les marca tu labor. La Manga es lo que es gracias a personas como él, que trabajan de manera desinteresada por los demás”, señaló la alcaldesa.
También José Miguel Luengo quiso reconocer públicamente la trayectoria de García Pérez y su vinculación con los más jóvenes. “Queremos felicitarle por su pregón y por este merecido homenaje tras toda una vida entregada a los demás, demostrando una constante vocación de servicio e implicación con el deporte entre los niños y jóvenes”, afirmó el alcalde de San Javier.
Pero el momento más personal llegó con las palabras del propio pregonero. Arropado por familiares, amigos y vecinos, Juan García Pérez agradeció el reconocimiento y recordó todo lo que La Manga ha significado para él desde que llegó hace más de cuatro décadas.
“Un lugar que me ha acompañado durante gran parte de mi vida y que llevo siempre en el corazón”, expresó emocionado.
Con este pregón, La Manga del Mar Menor abre oficialmente unos días de celebración y convivencia, pero lo hace también mirando a quienes, lejos de los focos, han dedicado años de su vida a construir comunidad. En esta ocasión, las fiestas han comenzado reconociendo precisamente eso: el trabajo silencioso de quien ha encontrado en el deporte una forma de ayudar a crecer a los demás.

