El Ayuntamiento de Cartagena ha alzado la voz ante la posibilidad de que la Guardia Civil suprima, a partir del próximo 1 de septiembre, las Patrullas de Reserva de Compañía (PRC) de Cartagena y Torre Pacheco. La noticia, que todavía no ha sido confirmada oficialmente por el Ministerio del Interior, ha encendido las alarmas del Gobierno municipal, que considera que esta reorganización podría debilitar un modelo de seguridad que durante años ha demostrado ser eficaz en un territorio tan amplio y complejo como el Campo de Cartagena.
El portavoz del Ejecutivo local, Ignacio Jáudenes, ha trasladado públicamente la preocupación del Consistorio y ha defendido la continuidad de unas unidades que, a su juicio, resultan esenciales para garantizar una respuesta rápida y coordinada ante cualquier incidencia. “Suprimir las PRC de la Guardia Civil elimina un modelo de seguridad que funciona en Cartagena, basado en el conocimiento del territorio y en la colaboración permanente con la Policía Local”, ha afirmado.
La inquietud municipal no se centra únicamente en la posible desaparición de unas patrullas concretas, sino en el impacto que esta decisión podría tener sobre la seguridad cotidiana de los vecinos de Cartagena y de los municipios del entorno. El Gobierno local sostiene que la presencia permanente de estas unidades permite actuar con mayor rapidez, conocer las particularidades de cada zona y mantener una coordinación constante con las policías locales, algo que consideran difícil de sustituir mediante un modelo más centralizado.
Uno de los principales argumentos del Ayuntamiento es el trabajo conjunto que desde hace años mantienen la Guardia Civil y la Policía Local de Cartagena. Ambas fuerzas colaboran habitualmente a través del Grupo Operativo Especial de Seguridad Ciudadana (GOESC), un sistema que facilita el intercambio de información, la planificación de dispositivos conjuntos y la respuesta coordinada ante situaciones de especial complejidad.
Desde el Consistorio destacan que esa colaboración diaria se apoya, en buena medida, en la estabilidad de las PRC. Sus agentes conocen el territorio, mantienen contacto continuo con las patrullas locales y están familiarizados con las necesidades específicas de cada zona, lo que agiliza la toma de decisiones y mejora la eficacia de las intervenciones.
Las Patrullas de Reserva de Compañía forman parte de la estructura territorial de la Guardia Civil y fueron concebidas para reforzar la seguridad ciudadana allí donde los puestos ordinarios necesitan apoyo. Entre sus funciones se encuentran la vigilancia preventiva, la realización de controles, el apoyo operativo a los diferentes acuartelamientos, la participación en dispositivos especiales y la intervención rápida cuando se produce una incidencia.
Su presencia también ha resultado especialmente importante en el medio rural. El Campo de Cartagena cuenta con una extensa superficie agrícola y numerosas explotaciones ganaderas, donde estas patrullas desarrollan labores de vigilancia destinadas a prevenir robos, proteger el patrimonio rural y reforzar la seguridad en zonas alejadas de los principales núcleos urbanos.
El Gobierno municipal considera que esa implantación territorial constituye precisamente una de sus mayores fortalezas. Frente a un modelo basado exclusivamente en recursos provinciales, defiende la necesidad de mantener efectivos que conozcan en profundidad los municipios, las diputaciones, la red de carreteras y las particularidades de una comarca con una elevada dispersión geográfica.
Por ese motivo, el Ayuntamiento ve con preocupación que las PRC puedan ser sustituidas por un sistema más centralizado desde la capital de la Región de Murcia. Según defiende el Ejecutivo local, mantener la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia (USECIC), con base provincial, no debería implicar la desaparición de unas patrullas que desempeñan funciones diferentes y complementarias.
Mientras la USECIC actúa principalmente en dispositivos de mayor entidad, operaciones especiales o refuerzos puntuales en cualquier punto de la provincia, las PRC desarrollan una labor mucho más cercana al territorio, con presencia diaria, capacidad de reacción inmediata y una coordinación permanente con los puestos de la Guardia Civil y las policías locales.
Para el Gobierno de Cartagena, ambos recursos no son incompatibles, sino que forman parte de un mismo sistema de seguridad en el que cada unidad responde a necesidades distintas.
Ante las informaciones conocidas, el Ayuntamiento ha solicitado al Ministerio del Interior y a la Dirección General de la Guardia Civil que aclaren oficialmente el alcance de la reorganización prevista, expliquen las razones que la motivan y detallen cuál será el modelo alternativo que pretenden implantar.
Asimismo, reclama garantías de que Cartagena, Torre Pacheco y el conjunto del Campo de Cartagena no perderán capacidad operativa ni sufrirán un aumento de los tiempos de respuesta en situaciones de emergencia o de seguridad ciudadana.
Jáudenes ha insistido en que la seguridad de los vecinos debe seguir siendo una prioridad y ha defendido la necesidad de reforzar, y no reducir, los recursos disponibles sobre el terreno. En un municipio como Cartagena, con una gran extensión territorial y decenas de núcleos de población repartidos entre la costa, el casco urbano y las diputaciones, considera que la coordinación entre Guardia Civil y Policía Local constituye uno de los principales activos del sistema de seguridad y que cualquier decisión que pueda debilitarla debe analizarse con el máximo rigor antes de llevarse a cabo.
















