La unanimidad no siempre significa acuerdo en el camino, pero sí en el destino. Eso fue lo que dejó el Pleno Extraordinario celebrado este martes en el Ayuntamiento de Cartagena, donde todos los grupos políticos respaldaron una moción para reclamar al Gobierno regional la ejecución urgente de un plan integral de climatización en los centros educativos públicos del municipio. Sin embargo, el consenso terminó en el momento de valorar la respuesta municipal, ya que el equipo de gobierno aprovechó la sesión para presentar su propio Plan Municipal de Climatización, un proyecto con horizonte en 2030 que despertó tanto apoyos como críticas por parte de la oposición.
La sesión, solicitada por MC Cartagena y presidida por la alcaldesa Noelia Arroyo, sirvió para situar en el centro del debate una realidad difícil de discutir: únicamente dos de los 49 colegios públicos del municipio disponen de aire acondicionado en todas sus instalaciones. Una cifra que resume la magnitud de un problema que cada verano vuelve a poner sobre la mesa las condiciones en las que miles de alumnos y docentes afrontan las altas temperaturas.
El portavoz del Gobierno municipal, Ignacio Jáudenes, defendió un plan que calificó como pionero en la Región de Murcia y que, según explicó, nace del trabajo conjunto con la Federación de Padres y Madres, los equipos directivos y la comunidad educativa. La hoja de ruta contempla una inversión municipal mínima de 2,5 millones de euros hasta 2030 y se articula en cinco líneas de actuación: una convocatoria anual de subvenciones dotada con un millón de euros hasta el final del periodo, el refuerzo de los presupuestos participativos para actuaciones en centros educativos, mejoras de aislamiento térmico mediante la sustitución de ventanas y persianas, incremento de zonas de sombra y arbolado en los patios y un aumento del presupuesto destinado al mantenimiento municipal de los colegios, que superará el millón de euros anual.
Las primeras actuaciones comenzarán este mismo verano con trabajos destinados a mejorar el aislamiento de los edificios. Jáudenes defendió además que el Ayuntamiento ha realizado en los últimos años el mayor esfuerzo inversor de su historia en materia educativa, con más de siete millones de euros destinados a mejoras en los centros, la retirada del 75% del fibrocemento previsto en el plan municipal, la instalación de más de 500 placas solares y numerosas actuaciones de renovación en aseos, ventanas e infraestructuras.
Pero el anuncio no convenció a todos. El portavoz de MC Cartagena, Jesús Giménez Gallo, impulsor de la convocatoria del pleno, recordó que la moción fue registrada el pasado 8 de junio y acusó al Gobierno local de acelerar la presentación del plan para responder al debate político. Para MC, las cifras anunciadas resultan claramente insuficientes. Giménez calculó que la inversión prevista apenas supone unos 50.000 euros por centro en cinco años, una cantidad que considera incapaz de resolver un problema estructural que afecta directamente al bienestar de los escolares.
Desde el Grupo Socialista, Manuel Torres elevó el tono de las críticas asegurando que dos años después de aprobarse una iniciativa similar impulsada por el PSOE el problema continúa sin resolverse. Durante su intervención mostró un ventilador portátil que, según explicó, forma parte del material escolar que lleva su hija al colegio, denunciando que estos dispositivos se han convertido en un elemento habitual en las mochilas de muchos alumnos ante la falta de climatización en las aulas.
También desde el Grupo Mixto SI Cartagena se respaldó la necesidad de actuar con mayor rapidez. Su portavoz, Juan Pedro Torralba, recordó el anterior Plan Sombra desarrollado durante la pasada legislatura y lamentó que el nuevo calendario municipal retrase las principales inversiones hasta 2027 y extienda el horizonte de ejecución hasta 2030, lo que, a su juicio, resulta difícil de compatibilizar con el carácter urgente que requiere la situación.
La concejal no adscrita María Dolores Ruiz cuestionó la conveniencia de convocar un pleno extraordinario para abordar una cuestión en la que existía consenso político, aunque anunció su voto favorable. Vox, por su parte, también respaldó la iniciativa y consideró que el debate había servido para acelerar unos trabajos que ya estaban en marcha.
Más allá del intercambio político, el pleno concluyó con la aprobación unánime de una moción que reclama al Consejo de Gobierno de la Comunidad Autónoma y a la Consejería de Educación la ejecución urgente de un plan integral de climatización para todos los centros educativos públicos de Cartagena. El acuerdo también exige la dotación de recursos económicos para instalar sistemas de climatización eficientes, adaptar las instalaciones eléctricas, mejorar el aislamiento térmico de los edificios y crear suficientes espacios de sombra en patios y zonas comunes.
El texto aprobado incorpora además el respaldo institucional del Ayuntamiento a las reivindicaciones de familias, docentes, trabajadores y organizaciones de la comunidad educativa, reclama que la climatización de los colegios sea reconocida como una medida vinculada a la protección de la infancia, la salud pública y la calidad educativa, y acuerda trasladar el contenido de la moción al presidente de la Comunidad Autónoma, al consejero de Educación, a los equipos directivos de los centros, a las AMPAS y a las organizaciones sindicales del sector.
El debate terminó con las posiciones prácticamente inalteradas. El Gobierno municipal insistió en defender una planificación basada en inversiones progresivas y en recordar que la competencia principal corresponde a la Comunidad Autónoma. La oposición, aunque respaldó la moción, reclamó mayor velocidad y una financiación mucho más ambiciosa para resolver un problema que cada verano vuelve a repetirse en las aulas de Cartagena. Lo que sí quedó claro tras la votación es que, por primera vez, todas las fuerzas políticas hablan con una sola voz al reclamar que ningún alumno tenga que seguir soportando temperaturas extremas mientras intenta aprender.
















