Cartagena viajará este lunes, 17 de agosto, hasta la Feria de Málaga para convertirse en su destino invitado y mostrar ante profesionales del sector turístico andaluz una ciudad que tiene mucho más que ofrecer que sol y playa. Historia, patrimonio, gastronomía, festivales, tradición naval, naturaleza y Mediterráneo formarán parte de una carta de presentación en la que tampoco faltarán dos sabores muy cartageneros: el caldero y la marinera.
La presencia de Cartagena en una de las grandes citas del verano malagueño servirá para seguir estrechando lazos entre dos ciudades mediterráneas que han decidido caminar juntas en materia turística. Los ayuntamientos de Cartagena y Málaga aprobaron a principios de este año un Protocolo General de Actuación Conjunta que establece una colaboración estable para intercambiar experiencias, desarrollar acciones promocionales, participar conjuntamente en iniciativas nacionales e internacionales y dar mayor visibilidad a sus respectivos acontecimientos culturales y de ocio.
Aunque Cartagena ya estuvo presente el pasado año en una actividad de promoción gastronómica dentro de la Feria de Málaga, la cita de este lunes tendrá un significado especial, al convertirse en una de las primeras acciones que permitirá llevar a la práctica el acuerdo alcanzado entre ambos municipios.
El protagonismo cartagenero se concentrará en la caseta de San Miguel, en el recinto ferial Cortijo de Torres, donde tendrá lugar una recepción que reunirá a alrededor de 300 representantes institucionales y profesionales relacionados con el turismo.
Y Cartagena llegará a Málaga dispuesta también a conquistar por el estómago. Los asistentes podrán degustar caldero y marinera, dos elaboraciones que representan buena parte de la identidad gastronómica de la ciudad y su comarca y que servirán como embajadoras de una cocina estrechamente vinculada al Mediterráneo.
La concejal de Turismo, Beatriz Sánchez, considera que Andalucía representa un mercado especialmente atractivo para Cartagena por su cercanía y por los numerosos elementos que comparten ambos territorios. “Cartagena tiene en Málaga y en toda Andalucía un mercado turístico de enorme interés, no solo por la cercanía, sino porque compartimos una cultura mediterránea y una forma de entender el turismo basada en la gastronomía, el patrimonio, la cultura y el disfrute del territorio”, señala.
El objetivo no pasa únicamente por captar nuevos visitantes. Cartagena también quiere dirigirse a quienes ya han recorrido alguna vez sus calles para demostrarles que todavía quedan rincones, experiencias y motivos suficientes para regresar. “Queremos aprovechar esta oportunidad para que quienes ya conocen Cartagena descubran nuevas razones para volver y, sobre todo, para que quienes todavía no nos han visitado tengan la oportunidad de conocer todo lo que podemos ofrecer”, añade Sánchez.
La ciudad desembarcará en Málaga con una oferta en la que conviven más de 2.000 años de historia, yacimientos arqueológicos, museos, patrimonio militar y naval, espacios naturales, playas, gastronomía y una programación cultural que durante buena parte del año convierte Cartagena en escenario de festivales y grandes celebraciones.
Desde el Ayuntamiento se quiere reforzar además una idea: Cartagena puede convertirse en un destino cercano y complementario para el visitante andaluz. La distancia permite organizar desde una escapada de pocos días hasta unas vacaciones más largas en las que combinar cultura, naturaleza, costa y gastronomía.
“Cartagena está muy cerca de Andalucía y ofrece una experiencia turística diferente y complementaria. En una misma visita se puede recorrer nuestra historia, conocer nuestro patrimonio naval y arqueológico, disfrutar del Mediterráneo, descubrir nuestros espacios naturales, vivir nuestros festivales y sentarse a la mesa para probar un caldero o una marinera”, explica la concejal.
Este lunes, Cartagena tendrá ante sí a cientos de profesionales del turismo y una oportunidad para abrirse todavía más al mercado andaluz. Y lo hará recurriendo a algunas de sus mejores cartas: historia, mar, patrimonio y gastronomía, con un buen caldero y una marinera como aperitivo de todo lo que espera al visitante al otro lado del Mediterráneo.














