Cartagena ha estrenado esta noche una nueva imagen para uno de sus edificios más emblemáticos. El Palacio Consistorial luce ya su renovada iluminación ornamental, un proyecto que permite contemplar con mayor detalle su arquitectura y que transforma su presencia en el paisaje nocturno de la ciudad.
El encendido de la nueva iluminación ha reunido a representantes institucionales y de la sociedad cartagenera en torno a uno de los grandes símbolos patrimoniales de Cartagena. Al acto ha asistido la alcaldesa, Noelia Arroyo, junto a concejales, representantes de la Fundación Iberdrola España y numerosos asistentes que han querido presenciar el estreno.
La actuación incorpora 2.892 luminarias LED de última generación, distribuidas para realzar las fachadas, las cúpulas y los numerosos elementos ornamentales que caracterizan al edificio. El nuevo sistema no solo persigue un resultado estético, sino también reducir el consumo energético, con una mejora de aproximadamente el 60 % en eficiencia energética.
El proyecto ha supuesto una inversión de 250.000 euros, financiada por la Fundación Iberdrola España, y permite descubrir durante la noche detalles arquitectónicos que hasta ahora quedaban mucho menos visibles cuando desaparecía la luz del día.
El resultado devuelve el protagonismo nocturno a un edificio estrechamente ligado a la imagen de Cartagena. El mármol de sus fachadas, las esculturas, balcones, columnas y especialmente sus características cúpulas adquieren ahora una dimensión diferente gracias al nuevo diseño lumínico.
El Palacio Consistorial de Cartagena fue construido entre 1900 y 1907, bajo la dirección del arquitecto Tomás Rico Valarino, con la colaboración de Francisco de Paula Oliver, sobre el emplazamiento que anteriormente ocupaba el antiguo consistorio del siglo XVIII.
Más de un siglo después de su construcción, continúa siendo una de las grandes joyas arquitectónicas de la ciudad y una de las imágenes más reconocibles para cartageneros y visitantes.
La nueva iluminación permite ahora contemplarlo desde otra perspectiva. Cuando cae la noche, las luces dibujan su silueta, resaltan sus volúmenes y recuperan pequeños detalles de una fachada ante la que cada día pasan miles de personas.
Cartagena suma así una nueva imagen nocturna a uno de sus espacios más fotografiados. El Palacio Consistorial no cambia, pero desde esta noche se mira de otra manera.



