Hay personas que llegan a un cargo y hay personas que, cuando llegan, llevan consigo una forma de entender la vida, el trabajo y, sobre todo, a las personas.
Tomás Martínez Pagán acaba de asumir la presidencia de la Federación Regional de Empresarios del Metal de la Región de Murcia (FREMM), abriendo una nueva etapa al frente de una organización que representa a más de 2.500 empresas vinculadas al sector. Pero hablar de Tomás únicamente desde su trayectoria empresarial sería quedarse en la superficie.
Porque detrás del empresario hay un hombre profundamente ligado a su tierra. Un cartagenero que lleva su ciudad por bandera, que conoce el valor de las personas y que tiene algo que no aparece en ningún currículum: una enorme capacidad para estar cuando se le necesita.
Su llegada a la presidencia de FREMM llega acompañada de nuevos retos y nuevas oportunidades. Durante su intervención en la 49ª Asamblea General, Tomás puso sobre la mesa una hoja de ruta que mira especialmente hacia las pequeñas y medianas empresas, con la intención de conectarlas con proyectos de mayor dimensión y facilitar su entrada en nuevas cadenas de suministro.
Uno de los grandes ejes será precisamente abrir puertas a las pymes del metal en ámbitos vinculados a la Defensa y a las tecnologías duales, aprovechando las capacidades que ya existen en nuestra Región y conectándolas con nuevas oportunidades a través de INDUTEC y de CAETRA.
Y ahí aparece una de las claves de esta nueva etapa: crecer juntos.
Tomás habla de empresas que complementen sus capacidades, que compartan conocimiento y que puedan abordar proyectos que, de manera individual, quizá resultarían mucho más difíciles. Una visión que pone en valor algo tan sencillo como poderoso: cuando se crean conexiones, aparecen oportunidades.
También hay espacio para mirar al futuro desde la formación.
El nuevo Centro de Capacitación Industrial, Naval, Náutica y de Transformación Tecnológica de Cartagena tiene previsto comenzar sus obras antes de finalizar el año y permitirá formar a unos 3.000 profesionales cada año. A ello se suma el impulso a la Formación Profesional y la capacitación de autónomos y micropymes en ámbitos tan necesarios como la digitalización, la inteligencia artificial y la ciberseguridad.
Es una apuesta por las nuevas profesiones, por el talento y por preparar a las empresas de nuestra Región para lo que viene.
También por un sector de la Defensa que, como recordó Tomás, representa una oportunidad de futuro para muchas empresas que tienen conocimiento, capacidad y tecnología, pero que necesitan encontrar el camino para incorporarse a proyectos de mayor dimensión.
En esta nueva etapa, además, Tomás recoge el testigo de Alfonso Hernández Zapata, después de más de nueve años al frente de FREMM. Y lo hace desde el reconocimiento y el agradecimiento a una etapa marcada por la formación avanzada y la colaboración público-privada.
Fernando López Miras, presidente de la Comunidad Autónoma, fue el encargado de clausurar la asamblea y puso también el foco en el momento que vive el tejido empresarial de la Región.
En su intervención destacó la importancia de seguir apoyando el talento, la formación y a nuestras empresas, además de avanzar en iniciativas como el futuro anteproyecto de Ley de apoyo a la empresa familiar.
El presidente regional felicitó a Tomás por su nueva responsabilidad y reconoció el valor de un sector que forma parte esencial del crecimiento económico de la Región.
Y es que hablar de FREMM es hablar de un sector con un peso enorme: más de 10.000 empresas relacionadas con el metal, cerca de 64.000 trabajadores y una aportación aproximada de 4.300 millones de euros a la economía regional.
Pero hoy, más allá de las cifras, me quedo con algo mucho más personal.
Con Tomás.

Con ese cartagenero que siempre encuentra una manera de estar cerca.
Con el empresario capaz de hablar de innovación, inteligencia artificial, Defensa, nuevos mercados o grandes proyectos y, al mismo tiempo, con el hombre que no pierde de vista que detrás de cada empresa hay personas, familias, ilusiones y mucho esfuerzo.
Porque el mundo empresarial puede parecer frío cuando lo miramos únicamente desde los números.
Pero hay personas que consiguen ponerle corazón.
Tomás es una de ellas.
Siempre dispuesto a colaborar. A tender una mano. A cuidar a su gente. A abrir una puerta cuando puede hacerlo. Y, sobre todo, a hacerlo sin necesidad de grandes discursos.
Quizá por eso su lema para esta nueva etapa tenga tanto sentido: “Juntos, somos más fuertes”.
No es solamente una frase empresarial. En alguien como Tomás también puede entenderse como una manera de vivir.
FREMM afronta una nueva etapa con el reto de estar más cerca de las empresas, escuchar lo que necesitan y anticiparse a lo que viene.
Y al frente estará un cartagenero que conoce bien el valor de remar acompañado.
Tomás ha hablado de cuidar el barco por dentro, equipar a la tripulación y poner rumbo a mar abierto.
Quizá esa sea precisamente la mejor manera de definir lo que comienza ahora: una nueva travesía, con una Región llena de talento, empresas con capacidad para crecer y muchas oportunidades todavía por descubrir.
Y si algo sabemos quienes conocemos a Tomás es que, cuando se trata de cuidar a los suyos, siempre está dispuesto a subir a bordo.


