Cartagena vuelve a confirmar que la cultura también es uno de sus grandes motores turísticos. La 31.ª edición de La Mar de Músicas ha dejado una fotografía que va mucho más allá de los escenarios: miles de personas han elegido la ciudad como destino para disfrutar de uno de los festivales más prestigiosos del panorama nacional, consolidando un modelo que combina música, turismo y promoción del municipio con un impacto que se deja sentir en hoteles, restaurantes, comercios y en el conjunto de la economía local.
Los datos de venta de entradas hablan por sí solos. El festival organizado por el Ayuntamiento de Cartagena ha reunido este verano a espectadores procedentes de prácticamente todas las provincias españolas, demostrando que su capacidad de convocatoria lleva años superando las fronteras de la Región de Murcia y situándose entre las grandes citas culturales del calendario nacional.
La Región de Murcia continúa siendo el principal mercado del festival, con el 43,6 % de las entradas vendidas cuya procedencia ha podido identificarse. Sin embargo, el crecimiento del público visitante confirma el alcance nacional de La Mar de Músicas. La provincia de Alicante se consolida como el principal foco de asistentes de fuera de la comunidad autónoma, representando el 9,5 % de las ventas, mientras que Madrid ocupa el segundo lugar con un 4 %.
Tras ellas aparecen Valencia, con un 1,7 %; Albacete, con un 1,4 %; Almería, con un 1 %; Granada, con un 0,9 %; Barcelona, con un 0,6 %; y Sevilla, con un 0,5 %. A esta lista se suman compradores procedentes de prácticamente todos los rincones del país, un dato que pone de manifiesto el prestigio alcanzado por un festival que, tras más de tres décadas de trayectoria, se ha convertido en una auténtica referencia para los amantes de las músicas del mundo.
El director de La Mar de Músicas, Eugenio González Cremades, destaca que “La Mar de Músicas está consolidado como un festival de alcance nacional. Cada edición comprobamos cómo miles de personas eligen Cartagena como destino cultural para disfrutar de una programación única, capaz de atraer tanto a espectadores de la Región de Murcia como a un número cada vez mayor de visitantes de otros puntos de España”.
La cercanía geográfica explica que Alicante sea uno de los mercados naturales del festival. La facilidad de los desplazamientos y la consolidación de Cartagena como destino cultural durante el verano hacen que cada edición aumente el número de visitantes llegados desde la provincia vecina. Al mismo tiempo, Madrid continúa reforzando su papel como el principal origen de quienes recorren largas distancias para asistir al evento, un comportamiento habitual en los festivales con mayor proyección nacional.
Ese flujo constante de visitantes se traduce en beneficios que trascienden la programación artística. Durante las semanas del festival, hoteles, apartamentos turísticos, bares, restaurantes, cafeterías y comercios reciben un importante impulso gracias a un público que prolonga su estancia para disfrutar también del patrimonio histórico, las playas, la gastronomía y la oferta cultural de Cartagena.
Desde la organización consideran que estas cifras avalan el posicionamiento alcanzado por La Mar de Músicas como una herramienta de promoción cultural y turística de primer nivel. A su consolidada apuesta por las músicas del mundo se suma un modelo que combina conciertos con cine, literatura, exposiciones, arte y gastronomía, convirtiendo el festival en una experiencia que trasciende lo puramente musical.
La edición de 2026, dedicada a Ecuador como país invitado, ha vuelto a demostrar la capacidad del festival para reunir en Cartagena a artistas internacionales, creadores emergentes y miles de espectadores llegados desde todos los puntos de España. Una fórmula que ha permitido seguir reforzando la marca de la ciudad como destino cultural de referencia durante el verano.
Con el telón ya bajado de esta trigésimo primera edición, La Mar de Músicas mira al futuro con el anuncio de su próximo país protagonista. En 2027 será Irlanda la gran invitada del festival, una elección que promete mantener el espíritu de descubrimiento artístico que ha convertido esta cita en uno de los acontecimientos culturales más importantes del país y que volverá a situar a Cartagena en el mapa internacional de la música y la cultura.















