El Ayuntamiento de Cartagena mantiene un dispositivo permanente de vigilancia para prevenir la aparición de plagas en el municipio, una labor silenciosa pero esencial que se desarrolla durante los doce meses del año y que busca adelantarse a cualquier riesgo para la salud pública antes de que llegue a convertirse en un problema.
Lejos de limitarse a actuaciones puntuales en verano, el Consistorio ha consolidado una estrategia basada en la prevención, la inspección constante y la planificación técnica. Cada jornada, los equipos municipales recorren distintos puntos del término municipal revisando zonas sensibles y actuando allí donde es necesario para impedir la proliferación de insectos y roedores.
La concejal de Sanidad, Belén Romero, ha explicado que la prevención continúa siendo la herramienta más eficaz para proteger la salud de los cartageneros. Según ha señalado, los equipos municipales realizan inspecciones diarias y desarrollan actuaciones programadas que permiten detectar de forma anticipada cualquier posible foco.
El Plan Municipal de Control Integrado de Plagas contempla inspecciones periódicas en todo el municipio. Los técnicos revisan mensualmente los puntos de control establecidos, una frecuencia que se incrementa hasta cada quince días en el Casco Histórico y en otras zonas consideradas especialmente sensibles por su densidad urbana o características ambientales.
El operativo también incluye tratamientos larvicidas biológicos semanales en más de 11.200 imbornales, fuentes ornamentales y ramblas del municipio. Estas actuaciones se realizan con productos respetuosos con el medio ambiente que permiten reducir la presencia de larvas sin afectar al entorno.
Uno de los frentes prioritarios es el control del mosquito tigre. Para ello, el Ayuntamiento mantiene una red de ovitrampas en diferentes puntos del litoral, especialmente en La Azohía, Isla Plana y el entorno del Mar Menor, donde se realiza un seguimiento continuo para detectar su presencia y actuar con rapidez si fuera necesario. Paralelamente, se desarrollan tratamientos específicos en parques, plazas y áreas de esparcimiento canino.
Desde el Gobierno municipal insisten en que el éxito del dispositivo depende también de la colaboración ciudadana. Una parte importante de los focos de cría puede originarse en propiedades privadas, por lo que se recomienda revisar con frecuencia terrazas, patios y jardines para eliminar recipientes que acumulen agua, mantener cubiertos los depósitos y limpiar canaletas y desagües.
En materia de control de roedores, el Ayuntamiento recuerda la importancia de sellar grietas en viviendas y edificios, depositar siempre la basura en bolsas cerradas dentro de los contenedores, respetar los horarios de recogida y evitar abandonar restos de comida en la vía pública, prácticas que reducen considerablemente la aparición de estos animales.
Belén Romero ha subrayado que el trabajo de los servicios municipales necesita del compromiso de todos los vecinos para mantener Cartagena libre de plagas y ha recordado que cualquier incidencia detectada en espacios públicos puede comunicarse a través de los canales municipales de atención ciudadana para que los técnicos puedan inspeccionar la zona y actuar con la mayor rapidez posible.














