La Mar de Músicas volvió a demostrar este domingo que la música puede convivir con los grandes acontecimientos deportivos sin perder un ápice de emoción. Mientras miles de aficionados seguían la final del Mundial de fútbol, el festival internacional organizado por el Ayuntamiento de Cartagena reunió a cientos de espectadores para disfrutar de una velada en la que Ecuador, Grecia y México pusieron la banda sonora a una noche inolvidable.
La jornada comenzó en la plaza del CIM con la actuación de LaTorre, el proyecto de la cantante y compositora ecuatoriana Renata Nieto. Su propuesta, que fusiona electrónica, electropop y sonidos de raíz andina, envolvió al público en una atmósfera íntima y evocadora, mostrando una de las vertientes más innovadoras de la actual escena musical de Ecuador.
Poco después, el protagonismo se trasladó a la plaza del Ayuntamiento, donde Papaya Dada convirtió el centro de Cartagena en una auténtica pista de baile. La formación quiteña desplegó toda la energía de su particular mezcla de cumbia, chicha, funk, electrónica y ritmos tropicales, conquistando al público con un espectáculo desenfadado, festivo y lleno de personalidad.
La programación continuó en el patio del Antiguo CIM con Σtella, nombre artístico de la artista griega Stella Chronopoulou. Su delicada combinación de synth-pop, psicodelia y referencias a la tradición musical helena ofreció uno de los conciertos más elegantes de la jornada. Entre sintetizadores, guitarras de nylon y melodías de inspiración mediterránea, la cantante confirmó por qué es una de las creadoras más interesantes del panorama europeo actual.
El momento más esperado llegó ya entrada la noche en el auditorio Paco Martín. El concierto de la mexicana Silvana Estrada comenzó media hora más tarde de lo previsto para facilitar que los asistentes pudieran seguir la final del Mundial disputada por la selección española. El cambio de horario no restó intensidad a una actuación que volvió a confirmar la extraordinaria conexión entre la artista y el festival cartagenero.
Era la tercera visita de Silvana Estrada a La Mar de Músicas, un certamen que ha acompañado su crecimiento artístico desde sus primeros pasos. Si en 2021 llegaba como una prometedora revelación de la música latinoamericana, ahora regresó convertida en una de las voces más reconocidas y admiradas del continente.
La cantante de Veracruz ofreció un recital cargado de sensibilidad, en el que el folk, el jazz y la canción de raíz se fundieron con una interpretación íntima y profundamente emocional. Acompañada por el característico sonido del cuatro, fue recorriendo un repertorio donde la fragilidad, el amor, la memoria y el duelo encontraron una poderosa forma de expresión.
Durante el concierto también presentó composiciones de Vendrán Suaves Lluvias, su trabajo más reciente, en el que continúa explorando las emociones humanas con una escritura aún más desnuda y una interpretación que convierte cada silencio en parte esencial de la música. Su voz, delicada pero firme, volvió a envolver al público del auditorio Paco Martín en una actuación que se convirtió en uno de los momentos más especiales de esta edición del festival.
Con propuestas tan diferentes como complementarias, LaTorre, Papaya Dada, Σtella y Silvana Estrada confirmaron la vocación de La Mar de Músicas de acercar a Cartagena algunos de los nombres más destacados de la creación musical contemporánea internacional, consolidando al festival como uno de los grandes referentes culturales del verano español.















