Cartagena se prepara para diez días en los que la ciudad cambia de aspecto, multiplica su actividad y recibe a miles de personas dispuestas a disfrutar de Carthagineses y Romanos. Y detrás de desfiles, campamento, batallas y grandes actos habrá también un despliegue de seguridad a la altura de unas fiestas que obligan a mantener la vigilancia prácticamente en todos los frentes.
Alrededor de 2.000 servicios de Policía Local, Policía Nacional y Guardia Civil formarán parte del dispositivo especial preparado para Carthagineses y Romanos, según se ha acordado este miércoles en la Junta Local de Seguridad presidida por la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo.
El grueso del operativo corresponderá a la Policía Local, con aproximadamente 1.500 servicios durante los diez días de fiestas. A ellos se unirán unos 300 de Policía Nacional y otros 200 de Guardia Civil, además de los efectivos de Bomberos, Protección Civil y la seguridad privada contratada por la Federación de Tropas y Legiones.
No será únicamente una cuestión de presencia policial. El dispositivo contempla controles de alcoholemia, vigilancia de los accesos y actuaciones destinadas a impedir la entrada de drogas y armas, con especial atención a las armas blancas.
El concejal de Seguridad Ciudadana, José Ramón Llorca, ha explicado las líneas principales de un operativo que tendrá que adaptarse cada día al calendario festero. Los diferentes actos y desfiles obligarán a establecer dispositivos especiales de tráfico, con cortes, desvíos y regulación de la circulación para intentar compatibilizar la celebración de las fiestas con el funcionamiento habitual de la ciudad.
También habrá vigilancia desde el aire y sobre el terreno. La unidad canina y los drones formarán parte del dispositivo, mientras que el equipo de redes sociales realizará labores de seguimiento para detectar posibles convocatorias de botelleos y otras concentraciones.
Precisamente, el entorno del campamento será uno de los lugares en los que se concentrará buena parte de la vigilancia. En el exterior, Policía Local y patrullas de Seguridad Ciudadana actuarán para prevenir el consumo de alcohol en la vía pública, los botelleos y la venta ambulante. También habrá coordinación con Servicios Sociales para atender posibles situaciones de mendicidad.
Dentro del recinto festero, la Federación de Tropas y Legiones dispondrá de un amplio servicio de seguridad privada encargado de las incidencias de menor entidad, mientras que los cuerpos policiales intervendrán cuando la situación requiera una actuación de mayor importancia.
Antes incluso de que comiencen oficialmente las fiestas, Bomberos revisará el campamento. Las inspecciones de las casetas comenzarán el lunes 14 y continuarán hasta el día 17, con el objetivo de comprobar que cumplen las condiciones de seguridad y protección contra incendios.
Durante las fiestas, Bomberos dispondrá de entre seis y siete efectivos, un camión autobomba ligero y un vehículo todoterreno ligero. Su presencia se reforzará en aquellos actos en los que aparezcan elementos pirotécnicos, fuego o cualquier circunstancia que requiera medidas adicionales de prevención.
El dispositivo contará además con un Punto Violeta, organizado en colaboración con Servicios Sociales, para atender a personas que puedan encontrarse ante situaciones de violencia o acoso y activar, cuando resulte necesario, la intervención de unidades especializadas.
La seguridad convivirá este año con un esfuerzo adicional para hacer las fiestas más accesibles. La Federación ampliará los espacios destinados a personas con movilidad reducida, creando dos zonas de mayores dimensiones y situadas en puntos más céntricos de los recorridos.
También habrá una novedad especialmente dirigida a las personas ciegas o con baja visión: la calle del Carmen contará con una zona dotada de audioguía para facilitar el seguimiento de los desfiles.
Y no solo cambia el dispositivo. También lo hace parte del programa de Carthagineses y Romanos. Una de las modificaciones más destacadas afecta al Gran Desfile Cartaginés, que abandona el jueves y pasa a celebrarse el primer sábado de las fiestas.
La Destrucción de Sagunto y los Comicios Centuriados se unirán, además, en un único espectáculo bajo el nombre de ‘Sagunto, el Juramento de Roma’. A ello se suma el regreso del Gran Circo Romano, previsto para el día 23 en el estadio Cartagonova.
Cartagena afrontará así sus diez jornadas más festeras con policías en las calles, controles en los accesos, drones sobrevolando determinados espacios, perros especializados, bomberos preparados y seguridad privada dentro del campamento. Un despliegue de unas 2.000 actuaciones policiales para que, cuando cartagineses y romanos vuelvan a declararse la guerra, la única batalla sea la que marca el programa.

