La gran pantalla vuelve a encenderse este miércoles en Cartagena con el inicio de La Mar de Cine, la sección cinematográfica de La Mar de Músicas que organiza el Ayuntamiento de Cartagena junto al Festival Internacional de Cine de Cartagena (FICC). El patio del Antiguo CIM será, del 8 al 15 de julio, el escenario de un viaje por la cinematografía de Ecuador, país invitado de la 31ª edición del festival, con proyecciones gratuitas cada noche a las 22:00 horas hasta completar aforo.
La programación arranca con Ratas, ratones, rateros, la aclamada película dirigida por Sebastián Cordero en 1999 y considerada una de las obras más influyentes del cine ecuatoriano contemporáneo. La cinta relata la historia de Salvador, un joven ladrón atrapado en un entorno de pobreza y delincuencia cuya vida cambia con la aparición de su primo Ángel, un exconvicto que lo arrastra a una espiral de violencia y criminalidad.
Más de un cuarto de siglo después de su estreno, la película sigue siendo un referente por su realismo, su intensidad narrativa y la forma en que retrata la realidad social desde los márgenes. Para el director de La Mar de Músicas, Eugenio González, esta obra supuso “un antes y un después” para la cinematografía ecuatoriana y representa el mejor punto de partida para una muestra que pretende acercar al público cartagenero la evolución y riqueza del cine del país andino.
La Mar de Cine ofrecerá durante ocho noches una selección de películas que reflejan la diversidad temática y artística del cine ecuatoriano, una industria que, desde sus primeros pasos en 1924, ha logrado consolidar una identidad propia y un creciente reconocimiento internacional gracias a historias que abordan la memoria, la realidad social, la identidad cultural y el territorio.
Tras la sesión inaugural, el ciclo continuará el 9 de julio con Feriado; el día 10 será el turno de Chuzalongo; el 11 se proyectará Los Wánabis; el 12 llegará Hiedra; el 13 podrá verse Los ahogados; el 14 será el turno de Viejos malditos; y la clausura, el 15 de julio, correrá a cargo de Nosostros, mi papá y el perro, dirigida por Pablo Arturo Súarez, que estará presente en Cartagena para compartir el encuentro con el público tras la proyección.
Con esta propuesta, La Mar de Cine amplía la oferta cultural del festival y convierte durante una semana el patio del Antiguo CIM en un punto de encuentro para descubrir algunas de las producciones más representativas del cine ecuatoriano, consolidando a Cartagena como uno de los grandes referentes culturales del verano en el Mediterráneo.













