Hay decisiones que, a simple vista, pueden generar cierta preocupación entre los vecinos. Ver cómo se tala un árbol nunca resulta agradable, especialmente en una ciudad donde cada zona verde se valora cada vez más. Sin embargo, en ocasiones, mantener un ejemplar en mal estado supone un peligro mayor que retirarlo a tiempo. Es precisamente esa situación la que afrontará el Ayuntamiento de Cartagena durante este mes de agosto.
El servicio municipal de Parques y Jardines iniciará en las próximas semanas una campaña para retirar diversos árboles que presentan un avanzado estado de deterioro y cuyo estado representa un riesgo para la seguridad de los ciudadanos. La actuación afectará a diferentes puntos del municipio, tanto en el casco urbano como en barrios y diputaciones.
Entre las zonas donde se intervendrá figuran espacios tan transitados como la calle Real y la plaza de España, además de otros enclaves como Las 400, San Ginés o Canteras. El objetivo es eliminar aquellos ejemplares cuya estabilidad se ha visto comprometida tras los informes elaborados por los técnicos municipales.
Los árboles que serán retirados pertenecen a distintas especies, entre ellas pinos, eucaliptos, álamos blancos y ficus. Todos ellos presentan síntomas muy evidentes de deterioro, con un importante proceso de secado, pérdida de vitalidad e incluso ejemplares completamente muertos que permanecen en pie.
Las evaluaciones realizadas por los especialistas concluyen que estos árboles ya no son viables y que existe un riesgo real de desprendimiento de ramas o incluso de caída completa de algunos ejemplares, especialmente en jornadas de viento o episodios meteorológicos adversos. Ante esta situación, el Ayuntamiento considera prioritaria su retirada para evitar posibles accidentes y garantizar la seguridad de peatones y vehículos.
No obstante, la actuación no supondrá una pérdida definitiva de masa arbórea. El Consistorio ha anunciado que, una vez finalicen los trabajos y cuando las condiciones climatológicas sean las más adecuadas para favorecer el arraigo, se procederá a la plantación de más de veinte nuevos árboles.
Las especies que se incorporarán se seleccionarán teniendo en cuenta las características de cada espacio urbano, buscando ejemplares más adaptados al entorno y con mejores condiciones para su desarrollo futuro.
Además, el plan contempla un aprovechamiento sostenible del material vegetal retirado. La madera y los restos que se encuentren en buen estado serán triturados para su reutilización como acolchado vegetal en jardines y zonas verdes, mientras que otras piezas podrán destinarse a la elaboración de elementos ornamentales y decorativos, dando una segunda vida a parte del arbolado retirado.
Con esta actuación, el Ayuntamiento pretende combinar la seguridad de los vecinos con la renovación progresiva del patrimonio verde del municipio, sustituyendo los ejemplares que han agotado su ciclo vital por nuevos árboles que contribuirán a mejorar la calidad ambiental de Cartagena durante los próximos años.















