El Ayuntamiento de Cartagena ha reforzado la coordinación con los organizadores de las fiestas del Polígono de Santa Ana y La Manga, dos de las celebraciones que marcan el calendario festivo de septiembre y que cada año reúnen a numerosos vecinos y visitantes.
Las concejalas de Descentralización y Festejos, Francisca Martínez, y de Comercio, Hostelería y Consumo, Belén Romero, han mantenido reuniones con los responsables de ambas fiestas y técnicos de diferentes servicios municipales, entre ellos Vía Pública. El objetivo ha sido revisar las instalaciones previstas, los servicios y toda la documentación necesaria para que las celebraciones puedan desarrollarse con normalidad y dentro de la normativa.
Especial atención se ha prestado al Polígono de Santa Ana, donde las fiestas ya están en marcha y donde la afluencia de público ha ido creciendo durante los últimos años hasta convertir la celebración en una cita que trasciende al propio barrio.
La Concejalía de Hostelería ha autorizado la instalación de siete barras, después de comprobar que cuentan con la documentación requerida. Estas barras podrán permanecer abiertas hasta las 2:00 horas, un horario con el que el Ayuntamiento pretende hacer compatible el ambiente festivo con el descanso de quienes viven en la zona.
“Se trata de que se disfrute de las fiestas, pero también de que haya convivencia y respeto a los vecinos”, ha señalado Belén Romero, quien ha recordado que las fiestas del Polígono de Santa Ana atraen ya a público procedente de diferentes puntos de Cartagena.
La concejala ha insistido en que el cumplimiento de las condiciones establecidas resulta fundamental cuando las actividades se desarrollan en espacios públicos. “Con normas claras y cumpliéndolas, ganamos todos: los vecinos, los visitantes y los hosteleros”, ha afirmado.
En La Manga, el trabajo municipal se ha centrado especialmente en las instalaciones que se ubicarán en la Plaza Bohemia, donde está prevista la presencia de foodtrucks y otros servicios de comida. Los organizadores cuentan también con una empresa especializada externa encargada de certificar las condiciones de las instalaciones, añadiendo una garantía adicional al control de los requisitos exigidos.
Con estas reuniones, el Ayuntamiento busca anticiparse a posibles problemas en unas celebraciones que concentran a muchas personas en espacios públicos. La intención es que septiembre siga siendo un mes de fiestas tanto en el Polígono de Santa Ana como en La Manga, pero procurando que la diversión vaya acompañada de seguridad, respeto al descanso y cumplimiento de las normas.

