Cartagena ha cerrado los meses principales del verano con una ocupación turística superior a la registrada el pasado año. Los hoteles han mejorado sus cifras tanto en junio como en julio y agosto, mientras que los alojamientos rurales de la zona oeste también han mantenido una elevada demanda.
En agosto, los establecimientos hoteleros de Cartagena alcanzaron una ocupación media del 77%, dos puntos más que el 75% registrado durante el mismo mes de 2025, según el último balance del Instituto de Turismo.
La subida fue todavía mayor en julio. La ocupación hotelera llegó al 80%, frente al 74% del pasado verano. Cartagena ganó así seis puntos en uno de los meses más importantes del año para el turismo, impulsada por la llegada de visitantes, los festivales, la programación cultural, el patrimonio y las playas del municipio.
Los datos del Instituto Nacional de Estadística también reflejan esta evolución. La ocupación por plazas hoteleras pasó del 56,32% al 62,37% en junio, mientras que en julio subió del 61,89% al 65,23%.
Los alojamientos rurales de la zona oeste también han vivido una temporada positiva. Durante el inicio del verano, las reservas se situaban entre el 65% y el 70% para julio y alcanzaban alrededor del 95% para agosto, especialmente en las casas rurales con piscina.
La tranquilidad, el entorno natural y la cercanía a lugares como El Portús, Isla Plana, La Azohía, Perín o Cabo Tiñoso han vuelto a atraer principalmente a familias y grupos de amigos. Muchos de estos visitantes repiten cada verano y buscan una alternativa más tranquila al alojamiento situado en el centro de la ciudad.
No existen todavía cifras municipales completas que permitan comparar la ocupación de apartamentos turísticos, viviendas vacacionales y campings. Sin embargo, la elevada presencia de visitantes en el litoral y el aumento general de la actividad turística apuntan a una temporada intensa también para estos establecimientos.
El balance del verano es, por tanto, favorable para Cartagena. Los hoteles han mejorado sus resultados, los alojamientos rurales han mantenido una ocupación elevada y agosto ha terminado por encima de las cifras del pasado año.
El reto será ahora prolongar esta actividad durante septiembre y los meses de otoño. Cartagena cuenta con patrimonio, gastronomía, naturaleza, playas y una programación cultural capaz de atraer visitantes durante todo el año. El verano ha respondido y lo ha hecho mejor que en 2025.

