La tarde del viernes dejó dos intervenciones destacadas para los Bomberos y la Policía Local de Cartagena tras declararse sendos incendios de vehículos en distintos puntos del municipio. El primero de los sucesos se produjo poco después de las 15:00 horas en la calle Tomás Tallaire, en el barrio de San José Obrero, donde tres motocicletas de gran cilindrada estacionadas frente a varias viviendas quedaron completamente calcinadas.
Hasta el lugar se desplazaron efectivos del Servicio de Extinción de Incendios, con el apoyo de la Policía Local y la Guardia Civil, para sofocar un fuego que, además de destruir las motocicletas, alcanzó las fachadas de dos inmuebles. Las llamas dañaron la red trenzada de una de las viviendas y el cuadro general de protección de otra, por lo que fue necesaria la intervención de la compañía eléctrica para reparar la instalación afectada.
El incendio también provocó desperfectos en la persiana de una vivienda y alcanzó a tres turismos que se encontraban estacionados en las inmediaciones, causando daños en sus laterales y en la parte trasera. Los bomberos utilizaron el vehículo de primera salida y emplearon chorros discontinuos de agua para extinguir el fuego con seguridad, evitando riesgos derivados de la instalación eléctrica.
Aunque el interior de las viviendas no sufrió daños, los efectivos no pudieron inspeccionar una de ellas al no encontrarse su propietario. Por el momento, las causas que originaron el incendio no han sido determinadas y deberán esclarecerse mediante la correspondiente investigación.
Horas después, alrededor de las 20:00, un segundo incendio obligó a intervenir nuevamente a los servicios de emergencia, esta vez en el acceso a La Manga, a la altura del kilómetro 1 de la Gran Vía. Un Volkswagen Golf TDI comenzó a arder mientras circulaba por uno de los carriles de entrada, lo que generó importantes retenciones que llegaron a alcanzar cerca de tres kilómetros.
Cuando los bomberos municipales llegaron al lugar, el incendio ya había sido extinguido gracias a la rápida actuación de dos bomberos de Madrid que se encontraban de vacaciones y pasaban por la zona. Ambos utilizaron un extintor de polvo facilitado por una farmacia cercana para sofocar las llamas, localizadas en el compartimento del motor, evitando que el fuego se propagara al resto del vehículo.
El conductor del turismo, un hombre de 34 años, resultó ileso. Posteriormente, los efectivos municipales retiraron el vehículo fuera de la calzada para restablecer la circulación y desconectaron la batería como medida preventiva para evitar un posible reinicio del incendio por un cortocircuito.














