El futuro de nuestros pueblos también se escribe en femenino. Detrás de muchas explotaciones agrícolas, pequeños negocios, proyectos turísticos y empresas familiares hay mujeres que llevan generaciones trabajando para mantener vivo el entorno rural. Mujeres que han sabido conservar las tradiciones sin renunciar a la innovación y que, con su esfuerzo diario, demuestran que vivir y emprender lejos de los grandes núcleos urbanos sigue siendo una oportunidad.
Ese espíritu ha protagonizado este martes 20 de octubre la jornada ‘Mujeres rurales que crean territorio’, celebrada en el complejo Ecoturismo Cabo Tiñoso, en el Campillo de Adentro, donde más de medio centenar de participantes se han reunido con motivo del Día de la Mujer Rural.
El encuentro, organizado en el marco del proyecto Algarrobo Vivo, con la colaboración de AFAMMER, ha servido para dar voz a quienes contribuyen cada día al desarrollo económico y social de las diputaciones y localidades rurales de Cartagena. Una oportunidad para compartir experiencias, conocer iniciativas y poner sobre la mesa los desafíos que afrontan las mujeres que deciden desarrollar su proyecto de vida en estos territorios.
La jornada ha contado con la presencia de la concejala de Comercio, Hostelería y Consumo, Belén Romero, la presidenta de AFAMMER, Carmen Inglés, y otros representantes de la Corporación Municipal, que han acompañado a las participantes en un encuentro marcado por el intercambio de conocimientos y experiencias.
Uno de los testimonios destacados ha sido el de María Inmaculada Jordán Vives, representante de una empresa familiar dedicada a la transformación de la algarroba que acumula cinco generaciones de historia. Su experiencia ha permitido acercar a las asistentes el valor de aquellos negocios que han conseguido evolucionar con el paso del tiempo sin perder sus raíces, demostrando que los productos tradicionales también pueden encontrar nuevas oportunidades en el mercado actual.
La algarroba, un fruto estrechamente vinculado al paisaje y a la historia agrícola del Campo de Cartagena, ha sido precisamente uno de los elementos presentes en una jornada que busca conectar el aprovechamiento de los recursos naturales con nuevas posibilidades de desarrollo económico.
El programa también ha incluido una mesa redonda en la que distintas profesionales han compartido sus trayectorias y su visión sobre el presente y el futuro del mundo rural. Han intervenido María José Martínez García, gestora turística y emprendedora; Encarna Martínez Méndez, responsable del restaurante El Buen Descanso, en Tallante; Natalia Marín Galindo, responsable del Medio Rural de SOLDECOCOS, y Adela García Armero, agricultora y titular conjunta de la explotación agraria Francisco y Adelaida.
Cuatro perfiles diferentes, pero unidos por una misma realidad: la importancia de generar actividad económica y oportunidades en los pueblos. Desde la agricultura hasta la hostelería, pasando por el turismo y otras iniciativas empresariales, sus experiencias han reflejado la diversidad de sectores en los que las mujeres rurales desempeñan un papel fundamental.
La convocatoria ha reunido a mujeres procedentes de numerosos rincones del municipio, como Perín, Tallante, La Aljorra, La Palma, Pozo Estrecho, Isla Plana, El Algar, La Puebla, Molinos Marfagones, Canteras, La Azohía, San Isidro, Cuesta Blanca y el propio Campillo de Adentro.
Una representación de la diversidad del territorio cartagenero, donde las actividades agrícolas tradicionales conviven con nuevos proyectos relacionados con el turismo, la transformación alimentaria, la sostenibilidad y los servicios.
Más allá de las intervenciones, el encuentro ha permitido establecer contactos y compartir inquietudes entre mujeres que, aunque desarrollan actividades diferentes, conocen de primera mano las particularidades de trabajar y emprender en el medio rural.
La jornada forma parte de Algarrobo Vivo, una iniciativa que pretende impulsar el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales del municipio, prestando especial atención a la algarroba como elemento capaz de generar nuevas oportunidades económicas y contribuir a la conservación del entorno.
En el proyecto participan el Ayuntamiento de Cartagena, ANSE, CETENMA y ARBA, con el respaldo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través de la cofinanciación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). Su desarrollo está previsto durante un periodo de 32 meses.
La cita celebrada en Cabo Tiñoso ha vuelto a situar en primer plano una realidad que en ocasiones pasa desapercibida: la contribución de las mujeres al mantenimiento de la actividad económica y social de los pueblos. Su trabajo no solo permite conservar oficios y conocimientos transmitidos durante generaciones, sino también abrir nuevas vías de emprendimiento vinculadas al territorio.
Porque detrás de cada negocio que permanece abierto, de cada explotación que continúa produciendo y de cada iniciativa que apuesta por el entorno rural hay historias personales que merecen ser conocidas. Y muchas de esas historias tienen nombre de mujer.

