Playa Paraíso acogerá este sábado 17 de octubre la sede española del Campeonato del Mundo por Equipos de Backyard Ultra, una competición donde los mejores ultrafondistas del planeta desafiarán sus límites físicos y mentales. Entre los representantes nacionales estará el cartagenero Carlos Miguel Gallego, conocido como «El Rata».
Hay competiciones en las que gana quien llega primero a la meta y otras en las que la victoria pertenece a quien consigue resistir cuando todos los demás han abandonado. La segunda filosofía es la que define la Backyard Ultra, una de las disciplinas más exigentes del atletismo de resistencia, que este fin de semana convertirá a Cartagena en uno de los grandes escenarios internacionales del ultrafondo.
La ciudad ha sido elegida como sede oficial española del Campeonato del Mundo por Equipos de Backyard Ultra, una cita que reunirá simultáneamente a las selecciones de 73 países de los cinco continentes. El desafío comenzará el próximo sábado 17 de octubre, a las 14:00 horas, en Playa Paraíso, junto a Playa Honda, donde los mejores especialistas españoles iniciarán una competición en la que cada hora superada será una nueva batalla contra el cansancio.
La prueba, concebida originalmente por Lazarus Lake, creador de algunas de las carreras de resistencia más extremas del mundo, tiene unas reglas tan sencillas como implacables. Cada participante deberá completar un circuito de exactamente 6,706 kilómetros en menos de una hora. Al cumplirse los sesenta minutos, una nueva salida marcará el comienzo de otra vuelta idéntica. Quien no consiga terminar a tiempo o no esté preparado para volver a correr quedará automáticamente eliminado.
Y así, hora tras hora, sin una distancia máxima establecida y sin saber cuándo llegará el final. La verdadera dificultad no reside únicamente en recorrer kilómetros, sino en soportar el desgaste físico, la falta de sueño y la presión psicológica de una competición que puede prolongarse durante varios días.
En esta ocasión, el campeonato adquiere una dimensión todavía mayor. Un total de 73 selecciones nacionales competirán de manera simultánea desde sus respectivos países, conectadas en tiempo real a través de un formato internacional que permitirá seguir la evolución de cada equipo. Cada selección estará integrada por quince corredores, y cada vuelta completada por uno de sus integrantes sumará kilómetros al resultado colectivo.
España afronta el desafío con un objetivo ambicioso: situarse entre las diez mejores selecciones del mundo. Para conseguirlo contará con un equipo de especialistas experimentados, encabezado por el vigente campeón nacional, José Verdugo, junto a nombres destacados de la ultradistancia como Eric Priego, José Carlos Alcázar, Juandi, Emilio, José Manuel Huertas, Raúl Gómez, Josema, Iván Perea, Carmen Aguilar, Jordi Boixeda, César, Marta y Fran Guzmán.
Pero si hay un nombre que despertará especial expectación entre los aficionados cartageneros será el de Carlos Miguel Gallego Rodríguez, conocido en el mundo deportivo como «El Rata». El atleta local formará parte de la selección española y tendrá la oportunidad de defender los colores nacionales ante su propia gente, en un escenario que conoce y donde el respaldo de familiares, amigos y aficionados puede convertirse en un impulso decisivo cuando las fuerzas comiencen a fallar.
Su participación añade un componente especialmente emotivo a una competición que ya supone un acontecimiento deportivo de primer nivel para Cartagena. No todos los días un deportista local tiene la oportunidad de disputar un campeonato mundial en casa, y mucho menos en una disciplina en la que la fortaleza mental resulta tan determinante como la preparación física.
La organización de este campeonato ha sido abordada en una recepción institucional encabezada por el concejal de Deportes del Ayuntamiento de Cartagena, José Martínez, quien ha mantenido un encuentro con los responsables de la prueba para conocer los detalles técnicos y organizativos.
En la reunión participaron Luis Miguel Ortiz Martínez, director técnico del evento; Alex Rodríguez Guillén, entrenador del corredor cartagenero Carlos Miguel Gallego; y Loli Céspedes, representante del Club Mudos Trail, entidad estrechamente vinculada a la organización de esta cita internacional.
Precisamente, el Club Mudos Trail será el encargado de gestionar la competición, con la coordinación y el respaldo del Ayuntamiento de Cartagena, el Club Deportes La Manga y el Consorcio de La Manga. La designación de la ciudad como sede española representa también un reconocimiento al trabajo desarrollado durante las últimas temporadas para consolidar la Cartagena Backyard Ultra dentro del calendario de las pruebas de resistencia.
El escenario elegido tampoco pasa desapercibido. Playa Paraíso y Playa Honda ofrecerán un recorrido junto al Mar Menor, un entorno que permitirá proyectar internacionalmente la imagen de Cartagena mientras los corredores acumulan kilómetros en una carrera que pondrá a prueba su capacidad de superación.
Durante la competición, el paso de las horas irá transformando por completo el desafío. Los primeros kilómetros darán paso al cansancio acumulado, las salidas nocturnas, la necesidad de alimentarse y recuperarse en los escasos minutos disponibles y la incertidumbre permanente de no saber cuántas vueltas más serán capaces de completar.
Porque en una Backyard Ultra no basta con correr rápido. De hecho, hacerlo puede convertirse en un error. La estrategia consiste en encontrar el equilibrio entre mantener un ritmo suficiente para terminar cada vuelta y conservar la energía necesaria para afrontar la siguiente. Una lucha constante contra el reloj, pero también contra el propio cuerpo.
Cartagena se prepara así para vivir una de las citas deportivas más singulares de su calendario, con quince representantes españoles enfrentándose, desde la costa del Mar Menor, a los mejores especialistas de otras 72 naciones.
El próximo sábado, cuando el reloj marque las dos de la tarde, comenzará una aventura cuyo final nadie puede predecir. Habrá corredores que resistan unas horas, otros que consigan superar la primera noche y algunos que continúen cuando el cansancio parezca insoportable.
Y mientras el mundo sigue pendiente de los resultados, en Playa Paraíso una nueva campana volverá a sonar cada sesenta minutos, recordando a los participantes que, en esta competición, el verdadero reto no es llegar a la meta, sino tener fuerzas para volver a salir.

