La calle del Carmen de Cartagena comienza a recuperar su imagen habitual con la retirada de los toldos que durante los meses de más calor han protegido del sol a vecinos, comerciantes y visitantes. Los trabajos han arrancado esta semana y se están realizando en horario nocturno para evitar molestias y garantizar la seguridad de los peatones en una de las vías comerciales más transitadas del casco histórico.
La instalación, conocida como Teselas, se despide temporalmente después de haber formado parte del paisaje urbano desde el pasado mes de mayo. Sin embargo, su retirada no será inmediata. Las labores se prolongarán durante aproximadamente un mes y medio, ya que el desmontaje requiere especial cuidado para conservar todos los elementos y facilitar su posterior colocación.
La empresa Pegiro, encargada tanto del montaje como del desmontaje, ha comenzado retirando las lonas textiles que forman la cubierta. Una vez completada esta primera fase, los operarios continuarán con las estructuras metálicas y el cableado que sostiene el conjunto. Precisamente, la clasificación de estos cables será una de las tareas que más tiempo requiera, puesto que resulta fundamental para agilizar la instalación cuando regresen las altas temperaturas.
El Ayuntamiento de Cartagena ha confirmado que los toldos volverán a colocarse después de Semana Santa, coincidiendo con la llegada del buen tiempo. De esta manera, la calle del Carmen permanecerá despejada durante los próximos meses, permitiendo que los vecinos puedan disfrutar desde sus balcones y ventanas de algunas de las celebraciones más tradicionales de la ciudad.
La retirada facilitará la visibilidad de acontecimientos tan destacados como la Cabalgata de Reyes Magos, el Carnaval y las procesiones de Semana Santa, que cada año recorren esta céntrica vía y congregan a numerosos cartageneros.
Los sombrajes Teselas fueron instalados el pasado mes de mayo como una solución para combatir las elevadas temperaturas del verano sin alterar la estética del entorno histórico. Su diseño, formado por rombos textiles suspendidos mediante cables y anclajes, permite crear zonas de sombra a lo largo de la calle mediante una estructura ligera, desmontable y distribuida por tramos.
Según los estudios previos realizados por la Universidad Politécnica de Cartagena, este sistema puede conseguir una reducción térmica de hasta seis grados, mejorando considerablemente la sensación de confort de quienes pasean o realizan sus compras durante las jornadas más calurosas.
Además, la iniciativa cuenta con una valoración favorable por parte de vecinos y comerciantes, según los resultados de una encuesta realizada por el Ayuntamiento. Una aceptación que respalda la continuidad de este sistema de sombra estacional, pensado para hacer más agradable el tránsito peatonal sin ocultar las fachadas históricas de los edificios.
Así, la calle del Carmen afronta los próximos meses sin sus característicos rombos textiles, recuperando el cielo abierto sobre una de las arterias más emblemáticas de Cartagena. Los toldos se marchan con el otoño, pero tienen previsto regresar en primavera, cuando el sol vuelva a convertirse en protagonista de los paseos por el centro de la ciudad.

