Cartagena quiere que moverse sobre dos ruedas resulte más económico. El servicio municipal de alquiler de bicicletas estrenará el próximo 22 de septiembre, coincidiendo con el Día Europeo de la Movilidad, una reducción permanente de sus tarifas que rebajará el precio general un 20% y ofrecerá descuentos especiales para determinados colectivos.
La medida, anunciada por la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, se pone en marcha en colaboración con Hoppy, empresa concesionaria del servicio, después de unos primeros meses que han permitido conocer la respuesta de los usuarios y estudiar nuevas fórmulas para extender el uso de la bicicleta como alternativa al vehículo privado.
Las cifras acumuladas hasta el momento reflejan 32.000 viajes y 88.000 kilómetros recorridos, con un total de 8.300 usuarios únicos. Según los datos municipales, estos desplazamientos habrían permitido evitar la emisión de 10,3 toneladas de CO₂ en comparación con los mismos trayectos realizados en coche.
A partir del lunes, la tarifa general pasará de los actuales 0,25 euros a 0,20 euros por minuto, una reducción del 20%. El descenso será todavía mayor para mayores de 65 años, personas con discapacidad, estudiantes y desempleados, que dispondrán de una bonificación del 40% y pagarán 0,16 euros por minuto.
“Cuando un servicio funciona y los ciudadanos lo utilizan, el siguiente paso es mejorarlo. Por eso bajamos el precio para todos y hacemos un esfuerzo especial para que estudiantes, mayores, personas con discapacidad y desempleados puedan utilizar también esta alternativa de movilidad sostenible”, ha señalado Arroyo.
La iniciativa coincide con la Semana Europea de la Movilidad, que este año se desarrolla bajo el lema “Movilidad para todas las personas”. Para la alcaldesa, la reducción de precios se integra en la estrategia municipal destinada a ampliar las posibilidades de desplazamiento sin necesidad de recurrir al coche. “Queremos que moverse en bicicleta por Cartagena sea cada vez más fácil, más cómodo y también más asequible”, ha añadido.
También habrá cambios para quienes utilizan habitualmente el servicio. La suscripción mensual dejará atrás el límite de 60 minutos diarios y cuatro desbloqueos para convertirse en una bolsa mensual de 1.800 minutos y 120 desbloqueos. De esta forma, cada abonado podrá administrar el tiempo disponible según sus necesidades a lo largo del mes.
A esta modalidad se añadirá una nueva suscripción semestral por 149 euros, ampliando las opciones para aquellos usuarios que recurren con frecuencia a las bicicletas.
El servicio quiere ir, además, más allá del transporte. La aplicación de Hoppy incorporará información sobre algunos de los principales enclaves patrimoniales y turísticos de Cartagena, incluyendo imágenes y referencias de interés. La intención es que la bicicleta pueda convertirse también en una herramienta para recorrer y conocer el patrimonio de la ciudad.
La rebaja de precios llega acompañada de un nuevo reconocimiento nacional. Cartagena ha sido distinguida por segundo año consecutivo en los Premios de la Semana Española de la Movilidad Sostenible (SEMS), concedidos por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
Si en la anterior edición el reconocimiento estuvo relacionado con el Espacio Algameca, proyecto que transformó la Rambla de Benipila mediante zonas verdes, carriles bici, espacios peatonales y arbolado, en esta ocasión el protagonismo corresponde precisamente al servicio público de alquiler de bicicletas.
“Que Cartagena vuelva a estar entre las ciudades reconocidas por el Ministerio es una buena noticia y, sobre todo, confirma que estamos avanzando en la dirección adecuada. Son dos actuaciones diferentes, pero responden a una misma forma de hacer ciudad, recuperando espacios, facilitando los desplazamientos y ofreciendo alternativas sostenibles”, ha afirmado Arroyo.
Las bonificaciones para los colectivos contemplados podrán solicitarse desde el 22 de septiembre mediante la correspondiente acreditación ante el servicio de soporte de Hoppy. Los mayores de 65 años tendrán que presentar el DNI y la reducción tendrá carácter permanente, mientras que las personas con discapacidad deberán aportar la tarjeta o certificado que acredite esta circunstancia.
Los estudiantes tendrán que justificar su matrícula y podrán mantener la bonificación durante todo el curso académico, incluido el verano, hasta el 31 de agosto. Por su parte, las personas desempleadas deberán presentar el DARDE en vigor y renovarlo cuando corresponda para conservar el descuento.
Con la nueva estructura de precios, el Ayuntamiento busca que la bicicleta gane terreno en los desplazamientos cotidianos y que el coste deje de ser una barrera para quienes están dispuestos a cambiar cuatro ruedas por dos.


