El proyecto Teselas de la calle del Carmen ha superado con nota su primera prueba ante quienes conviven cada día con esta nueva imagen de una de las principales arterias comerciales del centro de Cartagena. Vecinos, comerciantes y viandantes respaldan ampliamente la instalación, que nació como una experiencia piloto para combatir el calor sin renunciar a la estética y al patrimonio del casco histórico.
Una encuesta realizada por la Agencia de Desarrollo Local y Empleo (ADLE) revela que el 91,65% de las respuestas sitúa su valoración entre favorable y muy favorable. Los participantes consideran que la cubierta textil ha hecho más agradable recorrer la calle y, además, está teniendo efectos positivos sobre la actividad de los establecimientos.
La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, ha destacado que la actuación ha permitido cumplir el doble propósito con el que fue concebida: generar sombra para proteger a peatones y comerciantes y hacerlo sin alterar la imagen de los edificios históricos.
“No era suficiente con cubrir la calle de toldos. Necesitábamos un modelo propio, hecho con calidad y que no supusiera un impacto sobre nuestro patrimonio, sino que ayude a disfrutarlo mejor”, ha señalado la alcaldesa.
Entre los comerciantes el respaldo es todavía mayor. El 94,4% de los responsables de establecimientos considera muy o bastante favorable la protección que ofrecen las teselas frente a las condiciones climáticas y el beneficio que suponen para su actividad. El 5,6% restante también realiza una valoración favorable, por lo que no se ha registrado ninguna respuesta negativa en este apartado.
La instalación también parece estar teniendo consecuencias sobre el movimiento comercial de la calle. Casi siete de cada diez encuestados creen que las teselas están ayudando mucho o bastante a atraer clientes a comercios, bares y cafeterías, mientras que cerca de una cuarta parte mantiene igualmente una percepción favorable.
Pero es bajo el sol donde el proyecto obtiene su mejor resultado. El confort térmico es el aspecto más valorado, con un 90,3% de los participantes calificando como muy o bastante favorable la sensación térmica al caminar bajo la cubierta. El resto de las respuestas también se sitúa en términos favorables.
Las teselas nacieron como una experiencia piloto impulsada por el Ayuntamiento de Cartagena y encargada al Laboratorio de Investigación Urbana de la Escuela de Arquitectura y Edificación de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT). La intención era buscar una solución propia para hacer más agradable el centro durante los meses de mayor calor.
El diseño de la cubierta está inspirado en un mosaico romano localizado durante unas excavaciones arqueológicas en la calle Palas. A partir de esa referencia se creó un sistema textil capaz de proporcionar sombra sin esconder las fachadas de los edificios y concebido para reducir la temperatura ambiente hasta seis grados.
Los resultados de la encuesta adquieren especial importancia porque desde el comienzo el proyecto se planteó como una prueba que, en caso de funcionar, podría trasladarse a otras calles del casco histórico de Cartagena.
La estética tampoco parece haber sido un obstáculo. Siete de cada diez participantes consideran que las teselas mejoran mucho o bastante la imagen y el atractivo de la calle del Carmen, mientras que prácticamente el resto mantiene una opinión favorable.
Para elaborar el estudio, la ADLE realizó 72 encuestas directas y anónimas entre viandantes y responsables de establecimientos de la calle del Carmen. Según el informe, la participación fue prácticamente total y las pocas observaciones menos positivas estuvieron relacionadas principalmente con los anclajes, la duración de la instalación o la información previa recibida por algunos propietarios.
Con más de nueve de cada diez valoraciones entre favorables y muy favorables, la experiencia piloto obtiene así un respaldo mayoritario en su primera evaluación, especialmente entre quienes desarrollan su actividad comercial en la calle. Un resultado que abre la puerta a que las teselas dejen de ser únicamente una imagen propia de la calle del Carmen y puedan extenderse en el futuro a otros puntos del centro histórico de Cartagena.















