Las obras de renovación de Morería Baja y su entorno continúan avanzando en pleno casco histórico de Cartagena y ya dejan ver uno de sus primeros resultados. La calle Cantarerías, paralela a Morería Baja, cuenta ya con su nuevo pavimento, dentro de una actuación que pretende recuperar para el peatón uno de los recorridos tradicionales del centro de la ciudad.
Los trabajos marchan conforme al calendario previsto y buscan algo más que renovar unas calles. El proyecto permitirá recuperar la conexión peatonal entre Puertas de Murcia, Morería Baja, Cantarerías, San Fernando y Santa Florentina, creando un itinerario más cómodo y accesible que, además, puede servir para acercar el tránsito de vecinos y visitantes hacia las calles comerciales del casco histórico.
La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, ha destacado precisamente esa vertiente de la actuación. “Esta es una obra en superficie, pero con un enorme valor social y económico. Recuperamos calles para las personas y abrimos un nuevo recorrido que acerca vecinos y visitantes a San Fernando y al corazón comercial del casco histórico”, ha señalado.
La transformación contempla la creación de una plataforma única con adoquines, la renovación de los pavimentos y de las redes de abastecimiento, así como la instalación de nuevo alumbrado LED. También desaparecerán de la vista los tendidos aéreos gracias a su soterramiento y se reorganizarán los vallados existentes para mejorar la accesibilidad a lo largo de todo el recorrido.
Uno de los puntos que también cambiará será el espacio libre situado entre Morería Baja y Cantarerías. Allí está prevista la creación de caminos peatonales y la instalación de mobiliario urbano, además de un panel que permitirá conocer la historia de este enclave del casco antiguo de Cartagena.
La intervención cuenta con un presupuesto cercano a los 300.000 euros y ha sido adjudicada a la empresa Jumabeda, con un plazo de ejecución de cuatro meses. Los trabajos se realizan bajo supervisión arqueológica debido a la importancia histórica de la zona, aunque las obras se concentran fundamentalmente en la urbanización y renovación de la superficie existente.
Con Cantarerías ya pavimentada, la actuación entra así en una nueva fase mientras Morería Baja continúa su transformación. Para Arroyo, este tipo de intervenciones permiten “coser el casco histórico calle a calle” y recuperar conexiones que durante años habían perdido protagonismo dentro del centro urbano.
“Cada conexión que recuperamos mejora la calidad de vida de los vecinos y amplía el recorrido natural de quienes llegan al centro para comprar, pasear o disfrutar de Cartagena”, ha concluido la alcaldesa.














