Cartagena ha vuelto a demostrar su lado más solidario al recibir este miércoles en el Palacio Consistorial a los niños saharauis que pasarán el verano en el municipio gracias al programa ‘Vacaciones en Paz’, una iniciativa impulsada por la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui Haima que permite a los menores disfrutar durante dos meses de un entorno familiar, atención sanitaria y mejores condiciones de vida.
La recepción ha estado presidida por la alcaldesa, Noelia Arroyo, y la concejal de Política Social, Familias e Igualdad, Cristina Mora, quienes han dado la bienvenida a los menores acompañados por sus familias de acogida. En el acto también han participado el delegado saharaui en la Región de Murcia, Omar Brahim, y la presidenta de Haima en Cartagena, Verónica Hernández, además de las familias cartageneras que colaboran con este proyecto solidario.
Durante el encuentro, el Ayuntamiento ha agradecido la implicación de quienes abren las puertas de sus hogares para ofrecer a estos niños un verano alejado de las extremas condiciones que soportan en los campamentos de refugiados de Tinduf, donde las temperaturas superan habitualmente los 50 grados. Gracias a esta estancia, los menores reciben una alimentación equilibrada, revisiones médicas, participan en actividades educativas, culturales y de ocio y disfrutan de un ambiente familiar seguro.

Cristina Mora destacó que el objetivo es que los pequeños “puedan regresar más sanos y fuertes” tras dos meses de convivencia con sus familias de acogida, subrayando además que lo más importante es alejarlos temporalmente del intenso calor que sufren en los campamentos. La edil reiteró el compromiso del Ayuntamiento con la asociación organizadora y aseguró que Cartagena seguirá apoyando esta iniciativa para que cada vez más niños puedan disfrutar de unas auténticas vacaciones en paz.
Por su parte, Omar Brahim agradeció la acogida ofrecida por el Consistorio y puso en valor la histórica solidaridad de Cartagena con el pueblo saharaui. El delegado explicó que estos menores necesitan descansar de las duras condiciones de los campamentos y acceder a la atención sanitaria que requieren, además de actuar como “pequeños embajadores del pueblo saharaui”, dando a conocer su realidad a las familias y a la sociedad que los recibe.
La presidenta de Haima en Cartagena, Verónica Hernández, animó a nuevas familias a sumarse al programa en próximas ediciones y aseguró que la experiencia transforma tanto a los menores como a quienes los acogen. Según explicó, la convivencia resulta especialmente enriquecedora porque permite compartir culturas, crear vínculos duraderos y ofrecer a los niños una oportunidad para crecer en mejores condiciones durante los meses de verano.
Con iniciativas como ‘Vacaciones en Paz’, Cartagena vuelve a reforzar su compromiso con la solidaridad internacional y con la protección de la infancia, ofreciendo a estos menores un verano marcado por la tranquilidad, la atención médica y el cariño de las familias que, año tras año, hacen posible que este proyecto continúe creciendo.
















