Cartagena comienza a respirar el ambiente de La Mar de Músicas. Aunque los grandes conciertos arrancarán en apenas unos días, el festival organizado por el Ayuntamiento ya pone en marcha desde este 13 de julio buena parte de su programación cultural, confirmando que este evento es mucho más que música. Literatura, cine y actividades para toda la familia convierten a la ciudad en un punto de encuentro donde Ecuador, país invitado de esta trigésimo primera edición, muestra toda la riqueza de su creación artística.
La primera gran cita llega con La Mar de Letras, una sección que este año rinde homenaje a las mujeres ecuatorianas que protagonizaron la gran ola migratoria de finales de los años noventa. Mujeres que, con esfuerzo y determinación, tendieron puentes entre Ecuador y España y cuya historia inspira una programación literaria que se desarrollará hasta el 21 de julio en el Palacio Consistorial con entrada libre hasta completar aforo.
La jornada inaugural reunirá a dos de las escritoras más influyentes de la narrativa ecuatoriana contemporánea, Gabriela Alemán y Mónica Ojeda, protagonistas de un diálogo sobre la proyección internacional de la literatura de su país. Moderadas por el periodista y escritor Manuel Madrid, ambas compartirán su visión sobre una literatura que ha conseguido situarse entre las más reconocidas de América Latina gracias a obras que han traspasado fronteras y a un talento que las llevó a formar parte de la prestigiosa selección Bogotá39 del Hay Festival.
Mientras las palabras ocupan el Palacio Consistorial, el cine tomará el relevo en el patio del antiguo CIM con una nueva sesión de La Mar de Cine. A las diez de la noche se proyectará Los ahogados, la película dirigida por Juan Sebastián Jácome y Víctor Mares, una inquietante historia que mezcla el suspense psicológico con el drama familiar a partir de la misteriosa muerte de una joven empleada doméstica. El ciclo, realizado en colaboración con el Festival Internacional de Cine de Cartagena (FICC), continuará hasta el 15 de julio con nuevas proyecciones dedicadas a la cinematografía ecuatoriana.
El festival tampoco se olvida de los más pequeños. La Mar Chica abrirá sus puertas en el Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy con una actividad familiar que invita a construir, mediante piezas de Lego, una misión relacionada con Cartagena, el mar y el propio festival. Será el primero de varios talleres dedicados a descubrir la gastronomía, la artesanía, la danza y la ilustración de Ecuador, aunque el éxito de la convocatoria ha sido tal que todas las plazas ya están completas.
Con esta programación paralela, La Mar de Músicas demuestra una vez más que su esencia va mucho más allá de los escenarios. Durante estos días, Cartagena se transforma en una ciudad abierta al intercambio cultural, donde la literatura, el cine, el pensamiento y la creatividad conviven para acercar al público la identidad de un país que este año encuentra en la ciudad portuaria una segunda casa. Antes de que suenen los primeros acordes, el festival ya ha comenzado a construir ese viaje cultural que cada verano convierte a Cartagena en una referencia internacional.














