El creador, autor de los nuevos trajes de las Abanderadas de la Federación de Moros y Cristianos de la capital del Segura, prepara además el episodio piloto de una serie junto a la productora 1555 Film Producción
Manuel de la Vega no es un nombre nuevo para quienes siguen la actualidad festera y cultural de la Región. Diseñador y director creativo, acaba de firmar dos de las piezas más comentadas de las próximas Fiestas de Moros y Cristianos de Murcia: los trajes de las Abanderadas de la Federación, presentados como el resultado de más de 250 horas de trabajo artesanal.
Los dos diseños, valorados conjuntamente en más de 16.000 euros, parten de una idea que De la Vega ha querido situar por encima de la propia pasarela: representar en una sola figura a las dos culturas que dan sentido a la fiesta. Construidos en tonos crema y oro envejecido, combinan un pantalón de inspiración morisca con una casaca de brocado, y reservan su detalle más singular para la pechera, convertida en una auténtica coraza bordada con pedrería y aplicaciones artesanales elaboradas en la India.
En el centro de la capa, una cruz de inspiración cristiana construida con ornamentación árabe resume la intención del proyecto: dos lenguajes que, en manos del diseñador, terminan convertidos en un único símbolo. El resultado completo, con casco incluido, no se conocerá hasta el día del desfile por las calles de Murcia.
Del taller a la pantalla
Pero la trayectoria de Manuel de la Vega no se detiene en la alta costura festera. El diseñador prepara ahora un salto al mundo audiovisual: rodará el episodio piloto de “La familia de la Vega”, una serie de la productora 1555 Film Producción ambientada en la minería del siglo XVIII en Sevilla, que retrata el trabajo en la mina y la vida cotidiana de la época.
El proyecto tiene además una conexión directa con nuestra comarca: parte del rodaje se desarrollará en distintos parajes de La Unión, una decisión con la que De la Vega ha querido poner en valor los paisajes de la zona y su vínculo personal con la región.
Una trayectoria, la suya, que combina patronaje, bordado y ahora también producción audiovisual, y que convierte a Manuel de la Vega en uno de los nombres propios a seguir de cerca en los próximos meses.



