Cartagena ha puesto este miércoles 21 de octubre la mirada en el mar, pero no solo en ese Mediterráneo que forma parte de su identidad, sino también en las oportunidades económicas, turísticas y sociales que ofrece. El Espacio Cuarentaytrés ha acogido el I Congreso Náutico de la Región de Murcia, ‘Un Mar de Emociones’, una cita que nace con la intención de reunir a quienes trabajan para que el turismo náutico siga creciendo, adaptándose a los nuevos tiempos y, sobre todo, abriendo sus puertas a todos los públicos.
Organizado por la Estación Náutica Costa Cálida, en colaboración con el Ayuntamiento de Cartagena y la Comunidad Autónoma, el encuentro ha reunido a empresarios, profesionales del sector y representantes institucionales en una jornada en la que se ha hablado de sostenibilidad, competitividad, digitalización y accesibilidad. Cuatro conceptos que, más allá de los discursos, representan algunos de los principales desafíos de una actividad que busca dejar de depender exclusivamente de los meses de verano.
Porque uno de los grandes retos del turismo náutico sigue siendo precisamente ese: conseguir que el mar sea un atractivo durante los doce meses del año. La diversificación de las actividades, la colaboración entre administraciones y empresas y la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas han ocupado buena parte de las conversaciones de un congreso que pretende servir también como punto de encuentro para compartir experiencias y buscar soluciones.
La apertura institucional ha contado con la presencia de la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo; el presidente de la Estación Náutica Costa Cálida, David Caro; y la directora general de Competitividad y Calidad Turística, Eva Reverte, junto a otros representantes de las entidades participantes.
Uno de los momentos destacados de la jornada ha sido la presentación del Sello Turismo Accesible Costa Cálida, una iniciativa que pone sobre la mesa una cuestión fundamental: disfrutar del mar no debería depender de las capacidades físicas de cada persona. En este apartado ha cobrado especial protagonismo la intervención del surfista adaptado Aitor Francesena, cuya experiencia ha servido para abordar la eliminación de barreras y la necesidad de avanzar hacia unas actividades deportivas y turísticas verdaderamente inclusivas.
La accesibilidad se ha presentado así no solo como una cuestión de responsabilidad social, sino también como una oportunidad para ampliar el alcance de la oferta turística y facilitar que más personas puedan disfrutar de experiencias relacionadas con el mar.
La tecnología también ha tenido su espacio en el congreso. Las empresas náuticas están incorporando plataformas digitales que permiten comercializar sus actividades, gestionar reservas y acercar sus servicios a visitantes que, cada vez con mayor frecuencia, organizan sus experiencias desde una pantalla antes de llegar a su destino.
Y los resultados empiezan a reflejarse en cifras. Según los datos facilitados por la organización, las empresas del sector han alcanzado cerca de 5.000 reservas consolidadas durante la presente temporada, un volumen que pone de manifiesto la actividad generada a través de estos nuevos canales de comercialización.
El encuentro ha servido igualmente para analizar las posibilidades de colaboración entre el sector público y el privado, una relación considerada fundamental para desarrollar nuevos productos turísticos, mejorar la competitividad de las empresas y aprovechar los recursos que ofrece el litoral de Cartagena y el conjunto de la Costa Cálida.
Con esta primera edición, ‘Un Mar de Emociones’ abre un espacio de reflexión sobre el futuro de un sector que busca combinar crecimiento económico, respeto medioambiental e innovación sin olvidar a las personas.
Porque el verdadero desafío no consiste únicamente en atraer más visitantes a nuestras costas, sino en conseguir que el mar pueda disfrutarse durante todo el año, de manera sostenible y sin barreras. Y en una ciudad como Cartagena, cuya historia y presente difícilmente pueden entenderse sin mirar hacia el Mediterráneo, esa aspiración tiene un significado especial.

