El Auditorio El Batel de Cartagena se prepara para recibir este sábado, 5 de septiembre, una de las comedias teatrales que llegan con mayor expectación al inicio de la nueva temporada. ‘53 domingos’, escrita y dirigida por Cesc Gay, aterriza en la ciudad con Julián López, Pepa Charro, Xavi Mira y Candela Serrat al frente de un reparto que promete convertir una reunión familiar aparentemente corriente en una auténtica bomba de relojería.
La representación forma parte de la programación teatral impulsada por el Ayuntamiento de Cartagena y tiene un aliciente especial. Julián López se estrena como actor teatral, afrontando por primera vez un personaje sobre las tablas después de una trayectoria especialmente vinculada al cine y la televisión. El público cartagenero tendrá así la oportunidad de descubrir una faceta diferente de uno de los rostros más reconocibles de la comedia española.
Y para este debut, López se pone en manos de Cesc Gay, autor y director que ya demostró con ‘Los vecinos de arriba’ su habilidad para convertir las relaciones personales, los silencios incómodos y esas pequeñas guerras domésticas que todos conocemos en material para hacer reír y, casi sin avisar, también pensar. Aquella obra superó los 150.000 espectadores en España y consiguió además un importante recorrido internacional.
En ‘53 domingos’, el punto de partida podría producirse en prácticamente cualquier familia. Tres hermanos tienen que decidir qué hacer con su padre, de 86 años, cuyo comportamiento comienza a resultar difícil de comprender. Sobre el papel parece una conversación que debería resolverse de manera adulta, tranquila y razonable. El problema es que pocas cosas son tan peligrosas como sentar alrededor de una mesa a tres hermanos convencidos de que recuerdan perfectamente todo lo ocurrido durante décadas.
Julián López, Pepa Charro y Xavi Mira interpretan a esos tres hermanos obligados a ponerse de acuerdo mientras Candela Serrat aparece en un papel decisivo capaz de alterar por completo el desarrollo de la velada. Lo que comienza como una reunión para solucionar el futuro del padre termina sacando a la superficie reproches, secretos, resentimientos y heridas familiares que quizá llevaban demasiado tiempo esperando su oportunidad.
Cesc Gay juega precisamente con esa delgada frontera entre la comedia y el drama. Hay situaciones hilarantes, pero detrás de las carcajadas aparece una cuestión mucho más seria: qué ocurre cuando nuestros padres envejecen y los hijos deben asumir decisiones para las que nadie les ha preparado. También habla de la responsabilidad, del paso del tiempo y de esos vínculos familiares capaces de mantenernos unidos y, al mismo tiempo, desesperarnos como pocos.
La obra llega además respaldada por su recorrido anterior. ‘53 domingos’ se estrenó originalmente en catalán en el Teatre Romea de Barcelona, donde permaneció durante medio año y, tras la buena acogida del público y la crítica, regresó posteriormente para una segunda temporada. La historia también dio el salto a la pantalla con una adaptación cinematográfica dirigida por el propio Cesc Gay.
Ahora le toca el turno a Cartagena. El Batel será escenario este sábado, 5 de septiembre, de una de las primeras funciones de esta nueva producción, con un Julián López dispuesto a demostrar que su territorio cómico no termina delante de una cámara.
Porque hablar de padres, hermanos y reuniones familiares puede parecer algo cotidiano. Hasta que alguien pronuncia esa frase que llevaba treinta años esperando salir.
Las entradas para ‘53 domingos’ están disponibles en las taquillas del Auditorio El Batel y a través de la página web oficial del auditorio.

