El regreso a las aulas en Cartagena llegará este septiembre con cambios visibles en numerosos centros educativos del municipio. El Ayuntamiento de Cartagena aprovecha los meses de verano para ejecutar un amplio programa de obras destinado a modernizar los colegios públicos, mejorar sus instalaciones y, especialmente, comenzar a combatir uno de los principales problemas que arrastran muchos edificios escolares: las altas temperaturas.
Las actuaciones que se desarrollan durante este verano cuentan con una inversión municipal cercana al medio millón de euros, a la que se añaden más de 800.000 euros destinados a la retirada del fibrocemento en el CEIP Vicente Medina. Un esfuerzo inversor que se integra en un programa mucho más amplio que, desde el comienzo de la actual legislatura, supera ya los siete millones de euros destinados a mejorar los centros educativos del municipio.
El concejal de Educación, Ignacio Jáudenes, ha visitado algunas de las obras y ha destacado que el objetivo es aprovechar las vacaciones escolares para ejecutar aquellas actuaciones que resultarían más complicadas con los alumnos dentro de los colegios. La intención municipal es que cuando los escolares regresen a sus clases en septiembre encuentren unas instalaciones en mejores condiciones que las que dejaron al finalizar el pasado curso.
Las obras abarcan diferentes frentes. Desde la renovación de instalaciones deportivas hasta la sustitución de ventanas y persianas para mejorar el aislamiento térmico, pasando por la creación de nuevas zonas de sombra en los patios. Precisamente estas últimas actuaciones comienzan a dibujar lo que será una de las principales apuestas municipales de los próximos años: la climatización progresiva de los colegios públicos.
En materia deportiva, durante este verano se acomete la mejora integral de siete pistas escolares. Los trabajos afectan a los centros de La Asomada, San Fulgencio, San Ginés de la Jara-El Estrecho, Nuestra Señora de los Dolores, Gabriela Mistral, Azorín y Vicente Medina. El programa continuará desarrollándose de manera progresiva con nuevas actuaciones previstas hasta la próxima Semana Santa.
Pero más allá de renovar pistas o instalaciones, este verano supone también el punto de partida sobre el terreno del nuevo Plan Municipal de Climatización Escolar. Centros como San Cristóbal, Asdrúbal, Vicente Medina, Luis Calandre, Concepción Arenal y Nuestra Señora del Mar cuentan con actuaciones relacionadas con la carpintería exterior y la generación de espacios de sombra.
El objetivo es atacar el problema del calor desde diferentes ángulos. Mejorar el aislamiento de los edificios permite reducir la entrada de temperatura desde el exterior, mientras que los espacios protegidos del sol ofrecen patios más habitables durante los meses de mayor intensidad térmica. No se trata únicamente de instalar sistemas de climatización, sino de transformar progresivamente los colegios para hacerlos más eficientes y adaptados a las condiciones climáticas de Cartagena.
Especialmente significativa es la intervención que se lleva a cabo en el CEIP Vicente Medina. A las actuaciones municipales se suma el proyecto impulsado por la Consejería de Educación para retirar el fibrocemento, instalar placas solares fotovoltaicas y mejorar el comportamiento bioclimático del edificio. Según las previsiones, estas medidas permitirán reducir la temperatura interior del colegio en una media de ocho grados y disminuir alrededor de un 30% su consumo energético.
Estas primeras obras son solo el comienzo de un proyecto mucho más ambicioso anunciado por la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo. El Plan Municipal de Climatización Escolar tiene como horizonte el año 2030 y pretende alcanzar a un total de 45 colegios públicos del municipio.
Para conseguirlo se contempla una línea de subvenciones anuales que, en conjunto, alcanzará el millón de euros hasta 2030, acompañada de intervenciones estructurales y soluciones adaptadas a las características y necesidades de cada colegio.
Toldos, nuevas zonas de sombra, mejoras en ventanas y fachadas, aislamiento térmico y plantación de árboles formarán parte de una estrategia que busca que los colegios estén mejor preparados frente a unas temperaturas cada vez más difíciles de soportar durante determinados meses del curso.
Cartagena inicia así un proceso que irá mucho más allá de las obras de este verano. El reto será conseguir que la climatización y la adaptación térmica de los colegios dejen de ser soluciones puntuales para convertirse en una transformación permanente de los centros educativos. Un camino que acaba de comenzar y que, si se cumplen los plazos previstos, llegará a 45 colegios públicos antes de que termine esta década.

